Europa dispara cuatro rayos láser para estudiar un objetivo ubicado a 160.000 años luz de distancia
El propio Observatorio Europeo Austral afirma que la imagen parece sacada de una película de 'Star Wars'. Sin embargo, tiene un propósito científico real
Imagen de los láseres del interferómetro del VLT dirigiéndose a la Nebulosa de la Tarántula (A. Berdeu/ESO)
Europa ha apuntado cuatro rayos láser hacia la nebulosa de la Tarántula, situada a unos 160.000 años luz. La imagen, captada desde el desierto de Atacama, muestra cómo la astronomía moderna corrige las perturbaciones originadas por la atmósfera para observar el universo con mayor precisión.
El propio Observatorio Europeo Austral (ESO, por sus siglas en inglés) explicó el carácter llamativo de la imagen con una frase directa: "Puede parecer que hemos iniciado una guerra espacial, pero no lo hemos hecho". La fotografía muestra una técnica esencial para que los astrónomos puedan reducir las distorsiones provocadas por la turbulencia atmosférica.
Cuatro láseres hacia la nebulosa
Los rayos se proyectan hacia la atmósfera terrestre para excitar átomos de sodio situados a unos 90 km de altura. Ese proceso permite crear estrellas artificiales, es decir, puntos luminosos que sirven como referencia para medir en tiempo real cómo se deforma la luz al atravesar el aire.
Con esos datos, los sistemas informáticos del observatorio aplican correcciones mediante óptica adaptativa. Esta tecnología compensa el efecto de la atmósfera y ayuda a que los telescopios obtengan imágenes mucho más nítidas de regiones lejanas del cosmos, una tarea clave cuando se estudian objetos ubicados fuera de la Vía Láctea.
Una mejora clave del VLTI
La instalación forma parte de la actualización GRAVITY+, dentro de la cual se incorporaron nuevos láseres en noviembre de 2025 a los telescopios de 8 metros que integran el VLTI. Este interferómetro combina la luz captada por varios telescopios y crea un telescopio virtual equivalente a un espejo tan grande como la separación entre ellos.
La nebulosa de la Tarántula, situada en la Gran Nube de Magallanes, una galaxia enana que orbita alrededor de la Vía Láctea, fue uno de los primeros objetivos de este sistema renovado. La imagen, tomada desde el exterior de los telescopios por el astrónomo Anthony Berdeu, une tres escalas distintas: los láseres lanzados desde la Tierra, las estrellas artificiales creadas en la atmósfera y una región cósmica situada a 160.000 años luz.
Europa ha apuntado cuatro rayos láser hacia la nebulosa de la Tarántula, situada a unos 160.000 años luz. La imagen, captada desde el desierto de Atacama, muestra cómo la astronomía moderna corrige las perturbaciones originadas por la atmósfera para observar el universo con mayor precisión.