Las imágenes captadas por la sonda Mars Reconnaissance Orbiter, junto con datos comparativos de satélites terrestres como Landsat 8, han permitido a los científicos establecer paralelismos entre ambos mundos. El foco está en unos conos volcánicos que, pese a la distancia, comparten rasgos sorprendentemente similares.
Este hallazgo se sitúa en la región marciana de Ulysses Colles, donde se han identificado estructuras que recuerdan a los llamados conos de escoria presentes en zonas volcánicas de Estados Unidos. La comparación directa con el campo volcánico de San Francisco, en Arizona, ha sido clave para interpretar estos relieves.
Conos volcánicos similares en dos planetas
Los científicos describen estas formaciones como colinas redondeadas con cráteres en su parte superior, rodeadas por flujos de lava solidificada. Este patrón se repite tanto en Marte como en la Tierra, lo que refuerza la hipótesis de procesos geológicos comparables pese a las diferencias ambientales.
Según explicó el geólogo planetario Petr Brož, "parecen conos de escoria, una clara señal de vulcanismo explosivo". Este tipo de erupciones, aunque menos frecuentes en Marte, resulta especialmente relevante para comprender la actividad volcánica pasada del planeta.
En la Tierra, estos conos se forman cuando el magma rico en gases es expulsado al aire, se fragmenta y cae alrededor del punto de emisión. Sin embargo, en Marte, las condiciones de menor gravedad y presión atmosférica permiten que los materiales volcánicos alcancen mayores distancias, generando estructuras más amplias y menos inclinadas.
Diferencias clave en la geología marciana
A pesar de las similitudes visuales, los expertos advierten que Marte presenta características únicas. Los conos volcánicos marcianos suelen ser más grandes y están menos erosionados, en algunos casos con una antigüedad de miles de millones de años, frente a ejemplos terrestres mucho más recientes.
Además, la escasez de este tipo de formaciones en Marte plantea interrogantes. Los investigadores manejan tres hipótesis: o bien el vulcanismo explosivo fue menos común en el planeta rojo, o sus huellas han quedado ocultas bajo capas de lava más recientes o han sido modificadas por procesos erosivos.
Patrick Whelley, vulcanólogo de la NASA, subrayó la importancia de estos estudios comparativos: "Comprender características similares en la Tierra nos ayuda a interpretar procesos que no podemos observar directamente en Marte". No obstante, los expertos insisten en la cautela, ya que formaciones aparentemente idénticas pueden tener orígenes distintos en contextos planetarios diferentes.