Cada vez hay menos calvos en Europa y la 'culpa' es de lo que le ha pasado a nuestro ADN en los últimos 10.000 años
Un estudio de la Universidad de Harvard ha analizado el genoma de 16.000 personas y ha llegado a esa conclusión. En total, la selección natural parece haber moldeado 500 genes
El estudio ha sido realizado sobre el análisis de 16.000 genomas (Freepik)
Un amplio estudio publicado en la revista Nature revela que la evolución humana en Europa durante los últimos 10.000 años ha favorecido cambios visibles en el aspecto físico. En concreto, parece ser que hoy hay menos calvicie masculina y que ha aumentado el número de personas pelirrojas, impulsado por la selección natural en el ADN.
Lejos de haberse detenido, la evolución genética de los humanos modernos ha seguido actuando de forma silenciosa, pero constante. Así lo demuestra esta investigación liderada por científicos de la Universidad de Harvard, que ha analizado miles de genomas antiguos y actuales para detectar cómo han cambiado ciertos rasgos físicos y biológicos en Europa y Asia occidental.
El trabajo, basado en el análisis de más de 16.000 genomas, identifica cerca de 500 variantes genéticas que han sido moldeadas por la selección natural. Entre ellas, destacan las relacionadas con la pigmentación de la piel, el color del cabello o incluso la predisposición a ciertas enfermedades.
Un cambio lento pero constante en el ADN
Durante décadas, la comunidad científica consideró que la evolución reciente del ser humano era limitada. Sin embargo, el nuevo enfoque estadístico desarrollado en este estudio ha permitido detectar cambios sutiles pero continuos en el tiempo. "La evolución humana no se ralentizó; simplemente no estábamos detectando la señal", explicó al medio Live Science el investigador principal Ali Akbari.
Este hallazgo desmonta la idea de que el ADN humano moderno permanece prácticamente inalterado. Por el contrario, factores como el entorno, la alimentación o la exposición a enfermedades han seguido influyendo en la adaptación genética de las poblaciones.
Más pelirrojos y menos calvicie
Entre los resultados más llamativos figura el aumento de genes asociados al cabello pelirrojo y la reducción de aquellos vinculados a la calvicie de patrón masculino. Aunque el estudio no determina con exactitud por qué estos rasgos han sido favorecidos, los científicos sugieren que podrían estar ligados a otras ventajas biológicas aún no completamente comprendidas.
En paralelo, también se ha observado una mayor frecuencia de genes relacionados con la piel clara, lo que podría responder a la necesidad de sintetizar vitamina D en regiones con menor exposición solar. Este tipo de adaptación refleja cómo el entorno ha condicionado la evolución física de las poblaciones europeas.
La influencia de enfermedades y el entorno
El estudio también detecta cambios en la susceptibilidad a enfermedades. Por ejemplo, algunos genes relacionados con la tuberculosis o la esclerosis múltipleaumentaron durante ciertos periodos históricos y disminuyeron posteriormente, lo que apunta a la influencia de nuevos patógenos y cambios ambientales.
Además, se han identificado variantes genéticas que ofrecen mayor resistencia a infecciones como el VIH o la lepra, así como una menor predisposición a enfermedades como la artritis reumatoide. Estos cambios evidencian cómo la presión selectiva ha ido variando a lo largo del tiempo.
Un amplio estudio publicado en la revista Nature revela que la evolución humana en Europa durante los últimos 10.000 años ha favorecido cambios visibles en el aspecto físico. En concreto, parece ser que hoy hay menos calvicie masculina y que ha aumentado el número de personas pelirrojas, impulsado por la selección natural en el ADN.