La NASA apunta al espacio profundo y estudia al 'fantasma' que China vio hace casi 2.000 años
Astrónomos chinos documentaron un fuerte destello en el cielo en el año 185 de nuestra era. El telescopio espacial IXPE ha logrado documentar su remanente
El borde exterior del remanente de la supernova (NASA)
La escena remite a uno de los registros astronómicos más antiguos conservados por la humanidad. Hace casi 2.000 años, observadores chinos describieron una estrella invitada que brilló durante unos ocho meses en la dirección de Alfa Centauri. Después, dejó de ser apreciable, lo que le valió el apodo de "fantasma". Hoy, aquel destello sigue presente, aunque transformado en una estructura de gas y energía que continúa desconcertando a los científicos.
Lo que ahora se ve no es la estrella original, sino el remanente de una supernova conocido como RCW 86. Durante años, esta huella de la explosión llamó la atención por su forma irregular y por una expansión anómala, mucho más rápida de lo habitual si se compara con otros restos estelares semejantes observados en el espacio profundo.
Una expansión fuera de lo común
Las observaciones previas del observatorio Chandra ya habían sugerido una explicación parcial: la supernova se habría propagado dentro de una cavidad de baja densidad, una especie de burbuja con menos material del habitual. Ese entorno habría permitido al remanente crecer con más velocidad antes de chocar contra un borde más denso.
La novedad llega ahora con IXPE, el telescopio de la NASA lanzado en 2021 para estudiar rayos X polarizados con una sensibilidad inédita. La nueva imagen combina información de IXPE, Chandra y XMM-Newton, de la Agencia Espacial Europea, y permite distinguir mejor cómo se distribuyen las emisiones de distinta energía en el contorno de RCW 86.
Ese detalle resulta clave porque la polarización de los rayos X ayuda a reconstruir la estructura de los campos magnéticos en la zona exterior del remanente. Precisamente ahí, en una región destacada por su relevancia física, los investigadores han identificado señales de que la expansión de la supernova se frenó al alcanzar el límite de aquella cavidad.
La pista que deja el “fantasma” cósmico
Según esta interpretación, el choque del material expulsado contra la frontera de la cavidad provocó un shock reflejado, es decir, una onda de choque que rebotó hacia el interior. Ese efecto ayudaría a explicar al mismo tiempo la extraña forma de RCW 86 y la manera en que se reparten sus partículas de alta energía.
Así, el antiguo fenómeno registrado por China deja de ser solo una curiosidad histórica y vuelve a situarse en el centro de la astronomía moderna. Al fin y al cabo, la NASA ha encontrado una nueva clave para entender cómo una explosión estelar de hace casi 2.000 años sigue escribiendo su historia en el universo.
La escena remite a uno de los registros astronómicos más antiguos conservados por la humanidad. Hace casi 2.000 años, observadores chinos describieron una estrella invitada que brilló durante unos ocho meses en la dirección de Alfa Centauri. Después, dejó de ser apreciable, lo que le valió el apodo de "fantasma". Hoy, aquel destello sigue presente, aunque transformado en una estructura de gas y energía que continúa desconcertando a los científicos.