Ni Ozempic ni Wegovy: el futuro de la pérdida de peso parece estar en la sangre de pitón
Un compuesto segregado por estas serpientes puede actuar como supresor del apetito. Los primeros experimentos apuntan a que carece de efectos secundarios
Ozempic y Wegoby, dos de los fármacos más consumidos para la pérdida de peso (Reuters/Hollie Adams)
La sangre de pitón se ha colado en la carrera por los nuevos tratamientos contra la pérdida de peso. Un estudio publicado en Nature Metabolism describe cómo un compuesto detectado tras la alimentación de estos reptiles podría abrir una vía alternativa a Ozempic y Wegovy.
La investigación, desarrollada por científicos de la University of Colorado Boulder, Stanford University y Baylor University, pone el foco en una molécula llamada para-tyramine-O-sulfate (pTOS). Su interés no radica solo en su origen, sino en que se disparó de forma extraordinaria en la sangre de pitones después de ingerir grandes cantidades de comida. Un comportamiento metabólico difícil de ver en mamíferos.
Los autores analizaron muestras de sangre de pitones bola (Python regius) y pitones birmanas (Python bivittatus), alimentadas una vez cada 28 días. Tras comer, identificaron 208 metabolitos que aumentaban de forma significativa, pero uno destacó sobre el resto: el pTOS llegó a elevarse 1.000 veces. Ese dato llamó la atención del equipo porque las serpientes son capaces de pasar meses, e incluso años, sin comer y seguir conservando músculo y un corazón sano.
Según explicó Jonathan Long, profesor asociado de patología en Stanford, "si realmente queremos entender el metabolismo, tenemos que ir más allá de estudiar ratones y personas y mirar los extremos metabólicos que ofrece la naturaleza". Esa idea resume el objetivo del trabajo, que no es otro que el de buscar respuestas biomédicas en animales con capacidades fisiológicas fuera de lo común.
Qué vieron en los ratones
Cuando los investigadores administraron dosis altas de pTOS a ratones obesos y delgados, observaron un efecto claro sobre el apetito. El compuesto actuó sobre el hipotálamo, la región cerebral relacionada con el hambre, y favoreció la pérdida de peso sin provocar problemas gastrointestinales, pérdida de masa muscular ni descensos de energía, según detallan las fuentes facilitadas.
Ese punto es el que sitúa a la molécula en el radar de la industria farmacéutica. Leslie Leinwand, autora principal del trabajo, afirmó: "Básicamente, hemos descubierto un supresor del apetito que funciona en ratones sin algunos de los efectos secundarios que tienen los fármacos GLP-1". La comparación con Ozempic y Wegovy resulta inevitable porque ambos medicamentos actúan sobre la hormona GLP-1, mientras que este metabolito parece seguir otra ruta biológica.
El estudio añade un matiz importante: los ratones no producen pTOS de forma natural, pero los humanos sí lo presentan en niveles bajos en la orina y esa cantidad aumenta algo después de comer. Para los investigadores, ese detalle sugiere que no se trata de una molécula completamente ajena a la biología humana, aunque todavía queda un largo recorrido antes de pensar en una aplicación clínica real.
Una vía abierta para nuevos fármacos
El equipo sostiene que aún hay margen para nuevas terapias contra la obesidad y ya trabaja en esa dirección a través de la empresa emergente Arkana Therapeutics. Además, no quieren detenerse en este único metabolito: también pretenden estudiar otras sustancias que se elevaron entre 500% y 800% tras la alimentación de las pitones. "Estamos emocionados por aprender de estas serpientes y de otros animales 'extremos' para inspirar futuros descubrimientos", señaló Long. La idea de fondo es clara: el futuro de la pérdida de peso quizá no dependa solo de los actuales fármacos, sino también de lo que la naturaleza lleva millones de años perfeccionando.
La sangre de pitón se ha colado en la carrera por los nuevos tratamientos contra la pérdida de peso. Un estudio publicado en Nature Metabolism describe cómo un compuesto detectado tras la alimentación de estos reptiles podría abrir una vía alternativa a Ozempic y Wegovy.