Astrónomos detectan un objeto "líquido y pastoso" nunca antes visto a 'solo' 35 años luz de la Tierra
El objeto no se parece en nada a los mundos rocosos y gaseosos ya conocidos. Su tamaño es de aproximadamente 1,6 veces la Tierra y orbita una estrella enana roja
Recreación artística de L 98-59 d (Reuters/Mark A. Garlick)
Un equipo de astrónomos ha identificado un exoplaneta con un comportamiento nunca visto a solo 35 años luz de la Tierra, cuya estructura interna recuerda a un estado “líquido y pastoso”. El hallazgo, publicado en la revista Nature Astronomy, redefine lo que se creía posible en la formación planetaria.
Lejos de parecerse a los mundos rocosos o acuáticos conocidos, el planeta L 98-59 d presenta una composición extremadamente inusual. Con un tamaño aproximado de 1,6 veces el de la Tierra, orbita una estrella enana roja y, durante años, se pensó que podría albergar agua líquida en su superficie.
Sin embargo, nuevas observaciones realizadas con el telescopio espacial James Webb han revelado una realidad mucho más extrema. Su atmósfera está cargada de sulfuro de hidrógeno, un gas asociado al olor a huevos podridos, lo que ya apuntaba a una química incompatible con los modelos clásicos de planetas.
Un planeta con océanos de magma
Los investigadores, liderados por el astrofísico Harrison Nicholls de la Universidad de Oxford, han utilizado simulaciones avanzadas para reconstruir la evolución del planeta durante casi 5.000 millones de años. Los resultados apuntan a la existencia de un océano global de magma que se extiende miles de kilómetros bajo la superficie.
'Stinky' molten planet spotted by astronomers with surface not unlike vision of hell.
"Todo el planeta está en un estado fundido y pastoso, como la melaza", explicó Nicholls en un comunicado oficial. Este comportamiento sugiere que tanto el manto como el núcleo del planeta podrían estar completamente derretidos, generando un entorno dinámico donde los gases quedan atrapados y se liberan lentamente.
Además, las temperaturas superficiales alcanzarían los 1.900 °C, lo que provocaría la formación de olas de lava impulsadas por fuerzas gravitacionales de otros planetas cercanos. Este fenómeno recuerda, aunque en una versión más extrema, a la actividad volcánica observada en Ío, la luna de Júpiter.
Una nueva categoría de mundos
Hasta ahora, los científicos clasificaban los planetas pequeños como rocosos o ricos en agua. Sin embargo, L 98-59 d no encaja en ninguna de estas categorías. Su baja densidad y su atmósfera rica en azufre obligan a plantear la existencia de una nueva clase de planetas dominados por magma.
"Solo se puede explicar este planeta si tiene un océano de magma profundo en su interior", afirmó Nicholls. Este reservorio no solo almacena gases, sino que también protege la atmósfera de la erosión causada por la radiación de su estrella, permitiendo que se mantenga estable durante miles de millones de años.
El descubrimiento no solo amplía el catálogo de mundos conocidos, sino que también llama a la cautela en la búsqueda de vida fuera del sistema solar. Algunos planetas situados en zonas potencialmente habitables podrían, en realidad, ser entornos hostiles dominados por lava, lo que abre nuevas preguntas sobre la diversidad del universo.
Un equipo de astrónomos ha identificado un exoplaneta con un comportamiento nunca visto a solo 35 años luz de la Tierra, cuya estructura interna recuerda a un estado “líquido y pastoso”. El hallazgo, publicado en la revista Nature Astronomy, redefine lo que se creía posible en la formación planetaria.