Estudian los efectos del invierno en los mosquitos y traen muy malas noticias de cara al próximo verano
A pesar de la percepción general, este invierno está siendo más cálido que el anterior. Eso, unido a la mayor cantidad de lluvias, podría favorecer las plagas de mosquitos
Este invierno ha sido más cálido y húmedo, lo que jugaría a su favor (Pixabay)
Un artículo publicado en Popular Science aborda el tema. No en España, sino a nivel global. A pesar de desaparecer en invierno, los expertos consultados señalan que estos insectos poseen una notable capacidad de adaptación al frío. Aunque las bajas temperaturas pueden afectar a algunos individuos, muchas especies han desarrollado mecanismos biológicos que les permiten resistir hasta que regresan las condiciones favorables.
Cómo sobreviven los mosquitos al invierno
Según explica el entomólogo Brian Lovett, de la Universidad de Cornell, muchos mosquitos pasan los meses fríos en estado de latencia. Algunos permanecen como larvas en ambientes húmedos y protegidos, mientras que otros sobreviven como adultos refugiados bajo tierra o en espacios resguardados.
Una de las estrategias más eficaces corresponde a las hembras que ya se han apareado antes de la llegada del frío. "Ese es un estado muy valioso. En cuanto las condiciones se vuelven favorables, puede emerger y poner huevos, iniciando la siguiente generación cuando percibe que el entorno es adecuado", explicó Lovett.
La humedad puede favorecer su aparición
Aunque el frío extremo puede eliminar parte de la población, los especialistas subrayan que el factor más determinante para los mosquitos suele ser la disponibilidad de agua. Y este año, en España, ha caído mucha. Lovett afirma que "lo más natural que se puede usar para matar un mosquito es la sequedad", ya que muchas especies dependen de entornos húmedos para sobrevivir.
Por ese motivo, inviernos con abundante nieve o precipitaciones podrían generar el efecto contrario al esperado. La acumulación de humedad y la aparición de agua estancada pueden crear condiciones favorables para que más mosquitos emerjan cuando suban las temperaturas. Algo que sucederá más pronto que tarde.