Confirmado: la NASA cambió por primera vez la trayectoria de un objeto que orbita alrededor del Sol
Ya sabíamos que la misión fue un éxito relativo. Lo que no sabíamos es que el impacto también cambió toda la trayectoria orbital del sistema Didymos-Dimorphos
La nave, justo antes de estrellarse contra el asteroide (Reuters/NASA)
La NASA ha confirmado un hito sin precedentes en la historia de la exploración espacial: la humanidad ha logrado modificar la trayectoria de un objeto natural en el Sistema Solar. Un estudio publicado en la revista científica Science Advances demuestra que la misión DART alteró la órbita del sistema de asteroides Didymos–Dimorphos alrededor del Sol.
La prueba formaba parte de un experimento de defensa planetaria diseñado para comprobar si una nave espacial podía desviar el movimiento de un asteroide potencialmente peligroso para la Tierra. El ensayo consistió en impactar deliberadamente una sonda contra Dimorphos, un pequeño asteroide que orbita alrededor del cuerpo mayor llamado Didymos.
Un impacto que superó las expectativas científicas
Didymos tiene aproximadamente 780 metros de diámetro, mientras que Dimorphos mide unos 160 metros. Debido a su menor tamaño, los científicos consideraron que sería el candidato ideal para comprobar si un choque controlado podía modificar su movimiento orbital.
El resultado fue más contundente de lo previsto. Los investigadores calculaban que el impacto reduciría el periodo orbital del asteroide en unos siete minutos. Sin embargo, tras la colisión de la nave DART, el tiempo que tarda Dimorphos en completar una vuelta alrededor de Didymos se acortó en 33 minutos.
Un pequeño cambio con efectos enormes en el espacio
El análisis posterior reveló algo todavía más sorprendente. Según el equipo dirigido por el ingeniero aeroespacial Rahil Makadia, el impacto también provocó una ligera modificación en la trayectoria del sistema completo alrededor del Sol.
Cuando la nave chocó contra Dimorphos, el material expulsado al espacio transportó impulso fuera del sistema. Ese fenómeno generó un pequeño retroceso que redujo la velocidad orbital del conjunto Didymos–Dimorphos en aproximadamente 11,7 micrómetros por segundo.
Aunque esa variación parece insignificante, en el entorno espacial puede tener consecuencias acumulativas. Los científicos estiman que, a lo largo de una década, ese pequeño empujón podría traducirse en un desplazamiento cercano a 3,69 kilómetros en su trayectoria alrededor del Sol.
El resultado representa un avance crucial para futuras estrategias de defensa planetaria. Además, la futura misión Hera de la Agencia Espacial Europea analizará el cráter generado por el impacto y permitirá comprender con mayor precisión cómo reaccionan los asteroides ante este tipo de maniobras.
La NASA ha confirmado un hito sin precedentes en la historia de la exploración espacial: la humanidad ha logrado modificar la trayectoria de un objeto natural en el Sistema Solar. Un estudio publicado en la revista científica Science Advances demuestra que la misión DART alteró la órbita del sistema de asteroides Didymos–Dimorphos alrededor del Sol.