Hay algo a lo que los tardígrados no pueden sobrevivir. Y eso nos dificultaría mucho colonizar Marte
Los tardígrados han demostrado ser capaces de sobrevivir al vacío y a la radiación solar. Sin embargo, parece haber algo en el suelo de Marte que inhibe su actividad
Los tardígrados soportan incluso la radiación solar en el espacio, pero tienen un problema con el suelo de Marte (Reuters/NASA/Bill Ingals)
La investigación, liderada por la microbióloga Corien Bakermans, de Penn State University, analizó cómo estos organismos microscópicos reaccionan al entrar en contacto con réplicas del polvo superficial del planeta rojo. El objetivo no era poner a prueba su fama de invencibles, sino evaluar hasta qué punto los recursos marcianos podrían ser útiles (o perjudiciales) para futuras misiones tripuladas.
Los tardígrados, también llamados osos de agua, han sobrevivido a condiciones que aniquilarían a la mayoría de seres vivos. Sin embargo, cuando fueron expuestos al regolito marciano simulado, su vitalidad se redujo de forma notable en apenas dos días, algo que sorprendió al propio equipo científico.
El experimento con suelo marciano
Para reproducir el entorno de Marte, los investigadores emplearon dos tipos de suelo artificial inspirados en muestras recogidas por el róver Curiosity en el cráter Gale. Uno de ellos, denominado MGS-1, representaba una versión global del terreno marciano, mientras que OUCM-1 imitaba con mayor precisión la composición química y mineral de una zona concreta.
Al mezclar tardígrados activos con el simulante MGS-1, los expertos observaron una inhibición significativa de su actividad. "Para el simulante MGS-1, vimos una notable reducción de la actividad en 48 horas", explicó Bakermans en una nota de prensa. En cambio, el segundo compuesto resultó menos agresivo, aunque también afectó parcialmente a su comportamiento.
El dato más llamativo llegó tras un sencillo procedimiento: lavar el MGS-1 con agua antes de introducir a los organismos. Tras ese enjuague, los tardígrados apenas mostraron signos de deterioro. "Parece que hay algo muy dañino en MGS-1 que puede disolverse en agua. Quizás sales u otro compuesto", señaló la investigadora.
Implicaciones para la colonización de Marte
El hallazgo apunta a que el propio suelo de Marte podría actuar como barrera natural frente a contaminantes terrestres, un aspecto central de la llamada protección planetaria, regulada por agencias como la NASA. Si el regolito contiene compuestos capaces de neutralizar organismos resistentes, el riesgo de contaminación biológica disminuiría.
No obstante, esa misma capacidad defensiva complicaría la aspiración de cultivar alimentos o establecer asentamientos humanos estables. El agua, un recurso extremadamente escaso (de forma accesible) en Marte, sería imprescindible para neutralizar los elementos perjudiciales del suelo. Así, incluso criaturas consideradas casi indestructibles revelan que el planeta rojo plantea desafíos químicos invisibles que podrían dificultar seriamente la futura colonización de Marte.