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700 agujeros de hasta 40 metros de profundidad aparecen en Turquía y eso es un problema que en España también podríamos sufrir
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700 agujeros de hasta 40 metros de profundidad aparecen en Turquía y eso es un problema que en España también podríamos sufrir

Ahora mismo hay documentados en torno a 700 solo en la región agrícola de Konya. Sin embargo, los expertos estiman que podrían llegar a ser más de 2.500 en total

Foto: Dos enormes cráteres formados en Karapınar, Turquía (Emre Çaylak)
Dos enormes cráteres formados en Karapınar, Turquía (Emre Çaylak)

Gigantescos agujeros en el suelo, conocidos como dolinas o sinkholes, se multiplican en Turquía y ya superan los 700 en la región agrícola de Konya. Como explican en The Guardian, los científicos achacan su aparición a tres factores concretos: una sequía prolongada, la sobreexplotación del agua subterránea y el calor extremo. Todos ellos se dan en los países mediterráneos europeos, incluida España.

La aparición de estos enormes hundimientos del terreno se ha convertido en una amenaza cotidiana para agricultores y residentes de la región central de Anatolia. En la provincia de Konya, considerada históricamente el granero de Turquía, los colapsos del suelo han transformado el paisaje agrícola y han generado preocupación entre expertos en geología y cambio climático.

Una región con cientos de dolinas activas

Uno de los casos más impactantes ocurrió cuando el agricultor Fatih Şık escuchó un estruendo cerca de su casa. Al asomarse por la ventana vio cómo agua y barro salían disparados hacia el cielo. En cuestión de segundos, un enorme agujero de unos 50 metros de ancho y 40 metros de profundidad se había abierto en su terreno.

Los científicos explican que este fenómeno se produce cuando las cavidades subterráneas colapsan tras perder el soporte que las mantenía estables. Según el profesor de geología Fetullah Arik, de la Universidad Técnica de Konya, la región ya concentra cerca de 700 dolinas activas, una de las mayores densidades registradas en el planeta.

Sequía y extracción de agua subterránea

El origen del problema está estrechamente relacionado con la escasez de agua. La región ha sufrido un descenso notable de las precipitaciones y, al mismo tiempo, la agricultura intensiva ha incrementado la extracción de agua del subsuelo mediante pozos cada vez más profundos.

placeholder Uno de los socavones, situado a escasos metros de una vivienda (Emre Çaylak)
Uno de los socavones, situado a escasos metros de una vivienda (Emre Çaylak)

Hace apenas una década, los agricultores podían encontrar agua a unos 30 metros de profundidad. Hoy, en algunos puntos, deben perforar hasta 90 metros. Esta caída del nivel freático deja vacíos subterráneos sin soporte, lo que facilita el hundimiento del terreno y la formación repentina de grandes cráteres.

Un fenómeno ligado al cambio climático

La aceleración del fenómeno también está relacionada con el calentamiento global. Turquía se enfrenta a una crisis de sequía creciente y alrededor del 90% del país corre riesgo de desertificación. En los últimos 60 años, la región de Anatolia central ha perdido 186 de sus 240 lagos, una transformación hidrológica que afecta directamente a la estabilidad del subsuelo.

Expertos advierten de que estas condiciones (calor extremo, sequías prolongadas y sobreexplotación de acuíferos) también están presentes en diversas áreas del Mediterráneo, entre las que se encuentra nuestro país. Por ello, fenómenos como los hundimientos del terreno o dolinas podrían aparecer con mayor frecuencia en otros países con estrés hídrico, un escenario que científicos consideran cada vez más relevante para territorios como España.

Gigantescos agujeros en el suelo, conocidos como dolinas o sinkholes, se multiplican en Turquía y ya superan los 700 en la región agrícola de Konya. Como explican en The Guardian, los científicos achacan su aparición a tres factores concretos: una sequía prolongada, la sobreexplotación del agua subterránea y el calor extremo. Todos ellos se dan en los países mediterráneos europeos, incluida España.

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