Un fósil con 60M de años revela que existió un superdepredador más grande que un autobús
Se estima que el depredador alcanzó los 14,3 metros de largo y los 1.135 kg de peso. Unas dimensiones que lo convirtieron en uno de los más grandes de su época
Comparativa entre una vértebra de esta serpiente con la de una anaconda actual (EFE)
Un fósil de hace 66 millones de años descubierto en Colombia ha confirmado la existencia de un depredador de dimensiones descomunales, comparable a un camión semirremolque o un autobús. La especie, Titanoboa cerrejonensis, fue identificada por investigadores del Smithsonian Tropical Research Institute y la University of Florida, marcando un hito en la paleontología de reptiles gigantes.
Durante el Paleoceno, tras la extinción de los dinosaurios, la región de Cerrejón era una vasta selva pantanosa con lluvias casi el doble de intensas que las de la Amazonía actual. En ese ecosistema exuberante prosperaron tortugas y cocodrilos de gran tamaño, pero ningún animal igualaba la envergadura de Titanoboa.
Un gigante del Paleoceno
Las excavaciones iniciadas a comienzos de los años 2000 permitieron recuperar cerca de 200 restos fósiles. “Dondequiera que caminaras, podías encontrar huesos”, explicó Jonathan Bloch en declaraciones recogidas por Smithsonian Magazine, describiendo la extraordinaria abundancia de material paleontológico en la zona.
El estudio de las vértebras reveló proporciones inéditas. “Probablemente fuese un animal de entre 30 y 35 pies de largo”, afirmó Bloch. Cálculos posteriores elevaron la estimación hasta los 14,3 metros de longitud y unos 1.135 kg de peso, situándolo a la altura de los mayores camiones articulados en longitud.
El descubrimiento estuvo a punto de perderse entre restos atribuidos a cocodrilos. “Mi única excusa para no reconocerlas es que ya había recogido vértebras de serpiente. Por eso pensé que estas no podían serlo”, reconoció el paleontólogo, subrayando lo insólito del tamaño de aquellas piezas óseas.
El contexto climático fue determinante para este gigantismo reptiliano. “Las serpientes son poiquilotermas”, explicaron Debajit Datta y Sunil Bajpai a IFLScience, recordando que su temperatura corporal depende del ambiente. En un planeta significativamente más cálido, la biología permitió la aparición de este superdepredador, un fenómeno improbable en las condiciones actuales.
Un fósil de hace 66 millones de años descubierto en Colombia ha confirmado la existencia de un depredador de dimensiones descomunales, comparable a un camión semirremolque o un autobús. La especie, Titanoboa cerrejonensis, fue identificada por investigadores del Smithsonian Tropical Research Institute y la University of Florida, marcando un hito en la paleontología de reptiles gigantes.