Un pescador captura un tiburón blanco en Alicante y eso confirmaría una presencia muy esporádica en el Mediterráneo
El animal pesaba 90 kilogramos y medía casi dos metros, por lo que era bastante joven. Existen avistamientos documentados desde 1862, pero es difícil estimar su población
El pescador abre las fauces del tiburón blanco capturado accidentalmente en Alicante (EFE/IEO)
La captura de un tiburón blanco en Alicante ha confirmado la presencia de Carcharodon carcharias en el Mediterráneo español, según un estudio publicado en Acta Ichthyologica et Piscatoria. La investigación, liderada por el Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC) junto a la Universidad de Cádiz (UCA), documenta el hallazgo de un ejemplar juvenil interceptado de forma accidental frente a la costa alicantina en abril de 2023.
El animal, de más de dos metros de longitud y aproximadamente 90 kg de peso, fue identificado mediante análisis fotográficos, audiovisuales y genéticos tras el aviso de los pescadores. José Carlos Báez, investigador del IEO-CSIC y primer autor del trabajo, confirmó la identidad de la especie tras examinar las evidencias recogidas durante la captura incidental.
Confirmación científica
El artículo revisa todos los registros directos e indirectos del tiburón blanco en aguas españolas desde 1862 hasta 2023. Los autores concluyen que su presencia ha sido persistente, aunque extremadamente esporádica e infrecuente, a lo largo de más de un siglo. Entre 1986 y 2001 se contabilizaron 62 registros documentados en el litoral español.
CONFIRMAN LA PRESENCIA DE UN TIBURÓN BLANCO EN EL MEDITERRÁNEO ESPAÑOL
Investigadores del IEO-CSIC y la Universidad de Cádiz registran un tiburón blanco joven capturado accidentalmente cerca de Dénia. El hallazgo confirma la presencia persistente pero inusual de esta especie… pic.twitter.com/7uhhf9J7U6
Los datos más recientes indican, además, un descenso superior al 73% en la frecuencia de observaciones en aguas baleares. Pese a ello, los investigadores advierten de que la información disponible no permite afirmar que exista una recuperación estable de la población mediterránea.
Un ejemplar juvenil que abre interrogantes
El hecho de que se trate de un individuo joven aporta información clave sobre la estructura demográfica de la especie. El tiburón blanco alcanza la madurez en torno a los cuatro metros y puede superar los 6,6 metros en edad adulta. La detección de ejemplares juveniles obliga a analizar la posible existencia de áreas de cría en el Mediterráneo occidental.
La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) incluye a la especie en la lista roja tras estimar una reducción poblacional de entre el 30% y el 50% en las últimas tres generaciones, aproximadamente 159 años. Se trata, además, de un animal longevo que puede alcanzar los 73 años de vida.
Lejos de la imagen cinematográfica, los registros históricos solo recogen dos incidentes con personas (uno en Málaga en 1862 y otro en Tarifa a mediados de los 80 del siglo XX) en aguas españolas desde el siglo XIX. Como depredador superior, el tiburón blanco desempeña un papel esencial en el equilibrio trófico, regulando poblaciones de presas y contribuyendo a la estabilidad de ecosistemas costeros y pelágicos del Mediterráneo.
La captura de un tiburón blanco en Alicante ha confirmado la presencia de Carcharodon carcharias en el Mediterráneo español, según un estudio publicado en Acta Ichthyologica et Piscatoria. La investigación, liderada por el Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC) junto a la Universidad de Cádiz (UCA), documenta el hallazgo de un ejemplar juvenil interceptado de forma accidental frente a la costa alicantina en abril de 2023.