Premio Fronteras a Michel Sadelain y Carl June por revolucionar el tratamiento contra el cáncer
Su trabajo en investigación básica y en la aplicación clínica de las llamadas células CAR-T ha permitido el desarrollo de "terapias para el tratamiento de pacientes con distintos tipos de cáncer de sangre, como la leucemia"
La Fundación BBVA acaba de anunciar su Premio Fronteras del Conocimiento en Biología y Biomedicina a Carl June (Universidad de Pensilvania) y Michel Sadelain (Universidad de Columbia) por "revolucionar los tratamientos contra el cáncer a través de la inmunoterapia basada en las llamadas células CAR-T". Ambos galardonados fueron pioneros de esta innovadora estrategia terapéutica, que consiste en extraer linfocitos T del sistema inmune del propio paciente, cultivarlos en el laboratorio y modificarlos genéticamente para que sean capaces de reconocer y destruir selectivamente las células cancerosas al reinyectarse en su cuerpo, logrando así la remisión de la enfermedad.
Los “estudios complementarios” de June y Sadelain, tanto en el ámbito de la investigación básica como en la aplicación clínica de las células CAR-T, han permitido el desarrollo de “terapias para el tratamiento de pacientes con distintos tipos de cáncer de sangre, como la leucemia”, de las que ya se han beneficiado “decenas de miles de personas, entre ellas numerosos niños”, según resalta el jurado.
Además, este método “se está desarrollando ahora también para el tratamiento de tumores sólidos”, como los de mama, próstata, colon y páncreas, así como para el abordaje de “enfermedades infecciosas y enfermedades autoinmunes”, impulsando así un amplísimo y prometedor campo de investigación biomédica que “está revolucionando la terapia celular por medio de la ingeniería genética”, concluye el acta del premio.
“Con esta técnica, gracias a la ingeniería genética lo que conseguimos básicamente es transformar los linfocitos T del propio paciente en soldados entrenados para reconocer y matar a las células cancerosas”, explica Ali Shilatifard, titular de la Cátedra Robert Francis Furchgott de Bioquímica y Pediatría en la Universidad Northwestern (Chicago, EEUU) y presidente del jurado, en un comunicado de la Fundación BBVA. “Miles de pacientes ya han sido tratados con este método, y no tengo ninguna duda de que en el futuro muchos más se van a beneficiar de ello”.
“Lo que han logrado June y Sadelain puede definirse como un cambio de paradigma que, como ocurre con casi todas las grandes ideas, sorprende por su sencillez. La idea que tenemos todos es que nuestro sistema inmune, los linfocitos T, están diseñados para combatir los patógenos, pero estos investigadores han demostrado que se pueden reprogramar nuestros propios linfocitos T para atacar directamente a las células cancerosas. Así cambiaron el paradigma con una nueva terapia celular en la que se utiliza la ingeniería genética para reconfigurar esas células, de tal manera que puedan seleccionar exactamente la diana sobre la que actúan. Lo novedoso no es únicamente la capacidad que ya han demostrado para interferir en ciertos tipos de cáncer, sino las múltiples posibilidades que abre para nuevos tratamientos frente a muchas otras enfermedades”, resalta por su parte Óscar Marín, catedrático de Neurociencia y director del Centro de Neurobiología del Desarrollo y del Centro MRC de Trastornos del Neurodesarrollo en King’s College London (Reino Unido), que ha actuado como secretario del jurado.
Ingeniería genética para ayudar a nuestro sistema inmune
“Tenemos la suerte de contar con un maravilloso sistema inmunitario que nos protege de invasores como virus, parásitos o bacterias. Pero cuando se trata del cáncer, nuestro sistema inmunitario no siempre está preparado para afrontar ese reto”, explica Michel Sadelain. Por ello, a principios de los noventa, el investigador francocanadiense –entonces en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center de Nueva York– empezó a explorar la posibilidad de “ayudar a nuestro sistema inmunitario a combatir tumores mediante la ingeniería genética, enseñando a los linfocitos T a reconocer células cancerosas para eliminarlas”.
Construyendo sobre los hallazgos de los primeros receptores de antígeno quimérico (CAR, por las siglas en inglés de chimeric antigen receptors) que el investigador israelí Zelig Eshhar (fallecido en 2025) había propuesto en 1993, Sadelain lideró el desarrollo de esta técnica para que fuera viable. Aunque Eshhar había desarrollado una primera generación (1G) de CAR –proteínas sintéticas diseñadas en el laboratorio que se añaden a los linfocitos T a través de su modificación genética–, estas células 1G no sobrevivían en ningún organismo.
Casi una década después, en 2002, Sadelain fue capaz de modificarlas y con su equipo logró crear las células CAR-T de segunda generación (2G), capaces de sobrevivir, proliferar y destruir células cancerosas in vitro en el laboratorio, lo que demostró la viabilidad de producir respuestas inmunitarias específicas y genéticamente programadas. “Cuando introducimos un CAR en un linfocito T”, señala Sadelain, “comprobamos que ésta adquiere la capacidad de reconocer las células tumorales y procede a destruirlas”.
Un año después, en 2003, Sadelain y sus colaboradores publicaron en Nature Medicine la primera demostración experimental de que las células CAR-T dirigidas contra una proteína denominada CD19 – expresada en las células cancerosas de leucemias y linfomas – podían erradicar estas células malignas en ratones.
La Fundación BBVA acaba de anunciar su Premio Fronteras del Conocimiento en Biología y Biomedicina a Carl June (Universidad de Pensilvania) y Michel Sadelain (Universidad de Columbia) por "revolucionar los tratamientos contra el cáncer a través de la inmunoterapia basada en las llamadas células CAR-T". Ambos galardonados fueron pioneros de esta innovadora estrategia terapéutica, que consiste en extraer linfocitos T del sistema inmune del propio paciente, cultivarlos en el laboratorio y modificarlos genéticamente para que sean capaces de reconocer y destruir selectivamente las células cancerosas al reinyectarse en su cuerpo, logrando así la remisión de la enfermedad.