Australia mezcla galio y luz solar y convierte el agua de mar en el combustible del futuro
El trabajo resuelve los dos principales obstáculos para la obtención de este combustible: el alto consumo energético y la necesidad de utilizar agua purificada previamente
Una muestra de cristal de galio (Wikimedia Commons/CC BY-SA 3.0)
Australia ha dado un paso relevante en la carrera por el combustible del futuro al demostrar que es posible obtenerlo a partir de agua de mar utilizando únicamente luz solar y galio. El avance ha sido publicado en la revista científica Nature Communications y plantea una alternativa técnica a los métodos convencionales.
La investigación ha sido desarrollada por la Universidad de Sídney y propone un sistema que evita dos de los principales obstáculos para la obtención de hidrógeno limpio: el alto consumo energético y la necesidad de agua purificada. El proceso funciona tanto con agua dulce como con agua marina, lo que amplía de forma notable sus posibles aplicaciones.
El eje del método es el galio, un metal con un punto de fusión bajo que le permite pasar a estado líquido cerca de la temperatura ambiente. Cuando este material entra en contacto con el agua y se expone a la luz, su superficie inicia una reacción química capaz de liberar hidrógeno.
Un metal líquido activado por la luz
Durante la reacción, el galio se transforma en oxihidróxido de galio mientras se separan las moléculas de hidrógeno. Este comportamiento, poco explorado hasta ahora, demuestra que los metales líquidos pueden desempeñar un papel clave en nuevas rutas de producción energética basadas en procesos fotoquímicos simples.
El autor principal del estudio, Luis Campos, subraya el alcance del hallazgo: "Ahora tenemos una forma de extraer hidrógeno sostenible utilizando agua de mar, que es fácilmente accesible, y basándonos únicamente en la luz para producir hidrógeno verde", explica el investigador de la Universidad de Sídney.
Los ensayos iniciales han permitido alcanzar una eficiencia máxima del 12,9%, una cifra que el equipo considera competitiva para una prueba de concepto. El profesor Kourosh Kalantar-Zadeh destaca que el trabajo revela el potencial químico aún desaprovechado de los metales líquidos en sistemas energéticos.
Un proceso circular con proyección industrial
Una de las características más destacadas del sistema es su carácter circular. Tras liberar el hidrógeno, el oxihidróxido generado puede reducirse de nuevo a galio y reutilizarse en ciclos posteriores, lo que mejora la sostenibilidad del proceso y reduce la generación de residuos químicos.
Según el codirector del proyecto, Francois Allioux, esta tecnología podría reforzar la posición de Australia en una futura economía global del hidrógeno. El equipo trabaja ahora en aumentar la eficiencia y en el diseño de un reactor de escala intermedia para evaluar su rendimiento en condiciones reales.
Australia ha dado un paso relevante en la carrera por el combustible del futuro al demostrar que es posible obtenerlo a partir de agua de mar utilizando únicamente luz solar y galio. El avance ha sido publicado en la revista científica Nature Communications y plantea una alternativa técnica a los métodos convencionales.