Analizan la superficie de la Tierra y encuentran una nueva 'anomalía' acechando bajo Australia
La formación podría actuar como un archivo natural del pasado geológico del territorio. Se estima que los materiales que la forman tendrían hasta 2.500 millones de años
La 'anomalía' detectada bajo Australia, que tiene una forma muy similar al país (CSIRO)
Un nuevo análisis geofísico del subsuelo ha revelado una anomalía magnética de gran escala bajo Australia, una estructura profunda que había pasado inadvertida y que ofrece información clave sobre la evolución geológica del continente. El hallazgo ha sido documentado en un estudio divulgado por la Organización de Investigación Científica e Industrial del Commonwealth (CSIRO, por sus siglas en inglés).
La investigación identifica una alteración significativa del campo magnético terrestre localizada bajo el Territorio del Norte, con una morfología que recuerda al contorno del propio país. Por este motivo, los expertos la han denominado Anomalía Magnética de Australia, una formación que actúa como un archivo natural del pasado geológico.
Una señal magnética oculta bajo tierra
Las anomalías magnéticas surgen por variaciones locales del campo magnético causadas por determinadas rocas y minerales, especialmente aquellos con alto contenido en hierro. Estas formaciones conservan una memoria magnética, conocida como magnetismo remanente, que refleja la orientación del campo existente cuando se solidificaron.
Advanced modeling has revealed an Australia-shaped magnetic anomaly beneath the country's Northern Territory that holds valuable information about Australia's geological history. https://t.co/MOP6snzd1H
Interpretar este registro resulta complejo, ya que a lo largo del tiempo el campo magnético terrestre ha cambiado de polaridad y los movimientos tectónicos han modificado la posición original de las rocas. Aun así, el análisis detallado de estas señales permite reconstruir procesos geológicos que permanecen ocultos bajo la superficie.
Datos históricos reinterpretados con nueva tecnología
El estudio ha sido liderado por el geocientífico Clive Foss, investigador sénior de la Commonwealth Scientific and Industrial Research Organisation. El equipo ha reanalizado datos obtenidos en el Bonney Well Survey de 1999, una campaña aérea en la que aviones equipados con magnetómetros sobrevolaron el Territorio del Norte siguiendo trayectorias regulares.
Según explicó Foss, "los datos magnéticos nos permiten ver a través del suelo y comprender una arquitectura geológica que, de otro modo, permanecería completamente oculta". El avance ha sido posible gracias a un nuevo algoritmo de procesado que ha generado imágenes más limpias y coherentes del subsuelo.
Los primeros resultados indican que el margen occidental de la anomalía aflora en la Formación Hatches Creek, compuesta por areniscas y rocas volcánicas depositadas hace entre 2.500 y 1.600 millones de años. Este descubrimiento abre la puerta a nuevas interpretaciones científicas y a posibles aplicaciones en la exploración de recursos minerales.
Un nuevo análisis geofísico del subsuelo ha revelado una anomalía magnética de gran escala bajo Australia, una estructura profunda que había pasado inadvertida y que ofrece información clave sobre la evolución geológica del continente. El hallazgo ha sido documentado en un estudio divulgado por la Organización de Investigación Científica e Industrial del Commonwealth (CSIRO, por sus siglas en inglés).