Un trozo de Marte que cayó en África contiene algo que la NASA lleva décadas buscando
El meteorito tiene una antigüedad de 4.480 millones de años y se considera clave para entender las primeras etapas geológicas de Marte. Llegó a la Tierra a causa de un gran impacto
Un fragmento de Marte que impactó en la Tierra hace miles de años ha vuelto a captar la atención de la comunidad científica tras un análisis que revela la presencia de agua en su interior, un hallazgo que hasta ahora se consideraba muy improbable en este tipo de rocas. La investigación, publicada en arXiv, se centra en el meteorito NWA 7034, conocido como Black Beauty, y aporta nuevas claves sobre la historia hídrica del planeta rojo.
El estudio ha sido desarrollado por un equipo de investigadores de la Universidad Técnica de Dinamarca, que ha aplicado innovadoras técnicas de imagen para analizar el meteorito sin dañarlo. Se trata de uno de los materiales marcianos más antiguos conocidos, con una edad estimada de 4.480 millones de años. Algo que lo convierte en una pieza fundamental para comprender las primeras etapas geológicas de Marte.
Tecnología no destructiva aplicada a meteoritos
Durante décadas, el análisis de meteoritos marcianos exigía procedimientos invasivos que implicaban cortar o pulverizar fragmentos de gran valor científico. En este caso, los investigadores han empleado tomografía computarizada por rayos X y tomografía por neutrones, dos métodos complementarios que permiten observar la estructura interna de la roca sin alterar su composición original.
☄️ Ancient Martian Water Revealed By employing advanced neutron and X-ray CT scans, Danish researchers have uncovered a hidden reservoir of water-bearing minerals within the famous "Black Beauty" meteorite.
La tomografía por neutrones resulta especialmente relevante, ya que permite identificar hidrógeno, uno de los componentes esenciales del agua. Gracias a esta técnica, el equipo pudo detectar zonas internas con una composición distinta a la esperada, abriendo la puerta a una reinterpretación del contenido hídrico del meteorito y, por extensión, del propio Marte primitivo.
Clastos ricos en agua dentro de la roca
El análisis reveló la presencia de pequeños fragmentos internos, conocidos como clastos, formados por oxihidróxidos de hierro ricos en hidrógeno. Aunque estos clastos representan solo un 0,4% del volumen de la muestra estudiada, concentran aproximadamente un 11% del agua total detectada en el fragmento analizado.
Este dato adquiere una relevancia especial si se tiene en cuenta que el meteorito presenta unas 6.000 partes por millón de agua, una cifra elevada para un planeta que hoy se caracteriza por su extrema aridez. La distribución de estos compuestos sugiere que el agua estuvo presente de forma más extensa de lo que se pensaba en las primeras fases de Marte.
Los resultados encajan con las observaciones recientes del rover Perseverance en el cráter Jezero, donde también se han identificado indicios de antiguos entornos húmedos. Aunque el meteorito procede de una región distinta del planeta, la coincidencia refuerza la hipótesis de que el agua líquida fue un elemento común en la superficie marciana hace miles de millones de años.
Para los científicos, Black Beauty es una auténtica muestra natural de Marte disponible en la Tierra. El uso de técnicas no destructivas abre nuevas posibilidades para estudiar otros meteoritos marcianos ya conocidos, mientras se espera que futuras misiones de retorno de muestras permitan aplicar estos métodos a materiales traídos directamente desde el planeta rojo.
Un fragmento de Marte que impactó en la Tierra hace miles de años ha vuelto a captar la atención de la comunidad científica tras un análisis que revela la presencia de agua en su interior, un hallazgo que hasta ahora se consideraba muy improbable en este tipo de rocas. La investigación, publicada en arXiv, se centra en el meteorito NWA 7034, conocido como Black Beauty, y aporta nuevas claves sobre la historia hídrica del planeta rojo.