La 'mosca linterna' pone en jaque a EEUU. El problema es que adquirió 'superpoderes' en China
El estudio afirma que las grandes ciudades chinas actúan como auténticos laboratorios evolutivos. Esto ha permitido a la mosca obtener ventajas genéticas clave frente al estrés ambiental
Una mosca linterna manchada (U.S. Department of Agriculture)
A pesar de su bella apariencia, las moscas linterna manchadas se han convertido en una de las especies invasoras más problemáticas de Estados Unidos. No solo por su rápida expansión territorial, sino también por una capacidad de adaptación que desconcierta a la comunidad científica. Un estudio reciente revela que su éxito podría haberse gestado mucho antes de llegar a Norteamérica.
La investigación, publicada en la revista científica Proceedings of the Royal Society B, analiza cómo la vida en grandes ciudades chinas habría actuado como un auténtico laboratorio evolutivo. Según los autores, estos entornos urbanos dotaron al insecto de ventajas genéticas clave frente al estrés ambiental.
La especie, conocida como Lycorma delicatula, fue detectada por primera vez en Pensilvania en 2014 y desde entonces se ha extendido a 19 estados. Su avance sostenido ha generado alarma por los daños que provoca en cultivos, bosques y ecosistemas urbanos.
El origen de una adaptación inesperada
Originaria de China, la mosca linterna es un insecto chupador de savia que necesita alimentarse constantemente. Su planta huésped preferente es el ailanto o árbol del cielo (Ailanthus altissima), también invasor y muy común en ciudades, aunque puede alimentarse de muchas otras especies.
El equipo liderado por la bióloga Fallon Meng, de la Universidad de Nueva York, secuenció genomas de poblaciones urbanas y rurales de Shanghái, además de ejemplares recogidos en Nueva York, Nueva Jersey y Connecticut. El objetivo era reconstruir su trayectoria evolutiva reciente.
Los resultados mostraron diferencias genéticas muy marcadas entre las poblaciones urbanas y rurales chinas, pese a estar separadas por apenas 30 kilómetros. Meng explicó que "las ciudades pueden actuar como incubadoras evolutivas que ayudan a las especies invasoras a tolerar calor, contaminación y pesticidas".
Impacto ecológico y consecuencias económicas
En contraste, las poblaciones de EEUU analizadas presentaban una gran homogeneidad genética incluso a distancias de más de 200 kilómetros. Los genes asociados a la resistencia química y térmica no solo se conservaron, sino que continuaron adaptándose tras su llegada al país.
Además de debilitar plantas y cultivos, la mosca linterna segrega una sustancia azucarada que favorece la aparición de moho negro. Algunos estudios estiman que, solo en Pensilvania, los daños potenciales podrían alcanzar los 324 millones de dólares anuales si no se controla la plaga.
A pesar de su bella apariencia, las moscas linterna manchadas se han convertido en una de las especies invasoras más problemáticas de Estados Unidos. No solo por su rápida expansión territorial, sino también por una capacidad de adaptación que desconcierta a la comunidad científica. Un estudio reciente revela que su éxito podría haberse gestado mucho antes de llegar a Norteamérica.