La única forma de evitar un desastre mundial sería un 'muro' de 80 km en la Antártida que costaría miles de millones de euros
Este 'muro' serviría como barrera de contención frente al avance del deshielo. Si este glaciar colapsara por completo, el nivel de los océanos ascendería 65 centímetro
Así es el glaciar Thwaites (British Antarctic Survey)
La comunidad científica analiza una intervención extrema para frenar el deterioro del glaciar Thwaites, considerado uno de los puntos más críticos de la Antártida Occidental. Un grupo internacional de ingenieros y expertos en clima propone construir un muro submarino de 80 kilómetros para ralentizar su deshielo acelerado.
La iniciativa se desarrolla dentro del Seabed Anchored Curtain Project, un proyecto científico que advierte de que la velocidad actual de pérdida de hielo podría superar la capacidad de respuesta de las políticas de reducción de emisiones. El planteamiento se recoge en un estudio técnico elaborado por universidades y centros de investigación internacionales.
El glaciar Thwaites ya contribuye aproximadamente al 4% del aumento anual del nivel del mar. Su colapso completo podría elevar los océanos hasta 65 centímetros, un escenario que tendría consecuencias directas para zonas costeras densamente pobladas, donde millones de personas quedarían expuestas a inundaciones recurrentes.
Una barrera submarina frente al deshielo
La propuesta consiste en instalar una cortina flexible anclada al fondo marino, con una altura cercana a 152 metros, diseñada para reducir la entrada de corrientes oceánicas cálidas bajo la plataforma de hielo. Estas corrientes son uno de los principales factores que aceleran la fusión desde la base del glaciar.
La estructura se extendería a lo largo de 80 kilómetros en puntos estratégicos frente al frente glaciar. El coste estimado del proyecto podría alcanzar los 50.000 millones de euros, una cifra que refleja la complejidad de operar en un entorno extremo y la necesidad de materiales capaces de soportar presiones y condiciones antárticas.
Datos inéditos desde el interior del glaciar
De forma paralela, equipos del British Antarctic Survey y de Corea del Sur han iniciado perforaciones con agua caliente en la plataforma principal del glaciar. Los instrumentos instalados a casi 1.000 metros de profundidad permiten obtener mediciones directas sobre la interacción entre el océano y el hielo.
“Estamos observando en tiempo casi real qué está haciendo el agua cálida bajo el glaciar, justo donde se define su estabilidad”, explicó Peter Davis, oceanógrafo físico del British Antarctic Survey. Los datos se transmitirán diariamente por satélite durante al menos un año, aportando información clave para evaluar el riesgo global.
La comunidad científica analiza una intervención extrema para frenar el deterioro del glaciar Thwaites, considerado uno de los puntos más críticos de la Antártida Occidental. Un grupo internacional de ingenieros y expertos en clima propone construir un muro submarino de 80 kilómetros para ralentizar su deshielo acelerado.