Unos restos fósiles descubiertos en Burgos a finales del siglo XX han terminado por alterar el conocimiento sobre la evolución temprana de los dinosaurios herbívoros en Europa. Un estudio publicado en Papers in Paleontology identifica aquellos huesos como pertenecientes a Foskeia pelendonum, una especie desconocida hasta la fecha.
Los huesos fueron localizados en 1998 en el yacimiento de Vegagete, situado en la Sierra de la Demanda, un enclave con decenas de puntos fosilíferos documentados. Desde el inicio, el tamaño extremadamente reducido de los restos dificultó su interpretación y retrasó durante años su clasificación científica.
Un hallazgo pequeño con gran impacto
Los sedimentos donde aparecieron los fósiles están datados en unos 125 millones de años, por lo que corresponden al Cretácico inferior. Durante buena parte de la investigación, los especialistas consideraron que podían ser crías de un taxón ya descrito, una hipótesis que se fue descartando con nuevos análisis.
Dibujo que representa el cráneo del nuevo dinosaurio (EFE /Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes)
El trabajo, dirigido por Paul-Émile Dieudonné junto a un equipo internacional y el Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes, permitió identificar más de 350 huesos pertenecientes a seis individuos. Los estudios histológicos confirmaron que al menos uno de ellos había alcanzado la madurez sexual.
El nuevo dinosaurio destaca por su tamaño excepcionalmente reducido. Su longitud corporal se situaba entre 50 y 60 centímetros, con una altura inferior a 30 centímetros y un cráneo de apenas 5,5 centímetros, lo que lo convierte en el ornitópodo más pequeño conocido hasta ahora.
Claves anatómicas y evolutivas
La anatomía craneal revela una mandíbula robusta y una dentición posterior adaptada a la masticación de vegetales relativamente duros, mientras que los dientes anteriores eran muy reducidos. A diferencia de otros ornitópodos, carecía de ranfoteca, una estructura córnea presente en grupos emparentados.
Otra representación gráfica del dinosaurio (EFE/Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes)
El análisis de las extremidades indica cambios en la locomoción a lo largo de la vida, con ejemplares jóvenes bípedos y adultos cuadrúpedos. Sus patas esbeltas sugieren desplazamientos cortos y rápidos, una adaptación coherente con su escasa resistencia para recorridos prolongados.
Desde un punto de vista filogenético, Foskeia pelendonum ocupa una posición clave dentro de los rhabdodontomorfos. Su antigüedad y tamaño cuestionan la idea del enanismo insular como única explicación y refuerzan el papel de la Sierra de la Demanda como referente paleontológico europeo.
Unos restos fósiles descubiertos en Burgos a finales del siglo XX han terminado por alterar el conocimiento sobre la evolución temprana de los dinosaurios herbívoros en Europa. Un estudio publicado en Papers in Paleontology identifica aquellos huesos como pertenecientes a Foskeia pelendonum, una especie desconocida hasta la fecha.