Estudian el cuerpo humano y descubren que, si tienes más de 40 años, deberías pasarte a la 'pata coja' un rato cada día
Los expertos recomiendan realizar este ejercicio de equilibrio a diario. Hay estudios que vinculan la imposibilidad de hacerlo con un incremento de la tasa de mortalidad
Mucho más que un simple ejercicio de equilibrio (Pexels/Yan Krubau)
Un gesto cotidiano como mantenerse unos segundos de pie sobre una sola pierna ha despertado el interés de la comunidad científica por su capacidad para reflejar el estado real del cuerpo y del cerebro a medida que avanza la edad. Un análisis publicado por BBC Future, que se apoya en un estudio científico disponible en BMJ Journal, relaciona el equilibrio con la salud y la longevidad.
La habilidad para sostenerse a la pata coja se consolida durante la infancia y alcanza su mejor momento en la edad adulta temprana. Sin embargo, los investigadores han observado que a partir de los 40 años comienza un deterioro progresivo que se acelera tras los 50, convirtiendo este ejercicio en un indicador funcional del envejecimiento.
El equilibrio como señal de salud
Especialistas en medicina rehabilitadora utilizan desde hace tiempo esta prueba para detectar la sarcopenia, una pérdida gradual de masa muscular que puede alcanzar hasta un 8% por década desde los 30 años. Esta reducción afecta especialmente a piernas y caderas, zonas clave para mantener la estabilidad corporal.
El biomecánico Kenton Kaufman, director del laboratorio de análisis del movimiento de la Clínica Mayo, explica que el equilibrio depende de varios sistemas que trabajan de forma coordinada. Intervienen la visión, el sistema vestibular del oído interno y una compleja red nerviosa encargada de informar al cerebro sobre la posición del cuerpo.
Conexión directa con el cerebro
La estabilidad sobre una pierna también actúa como reflejo del estado neurológico. Según la especialista Tracy Espiritu McKay, de la Academia Americana de Medicina Física y Rehabilitación, "si no resulta sencillo mantener el equilibrio, es momento de empezar a entrenarlo", ya que esta capacidad está ligada a la velocidad de reacción y a la autonomía diaria.
Los datos respaldan esta advertencia. Un seguimiento realizado durante varios años mostró que las personas incapaces de aguantar 10 segundos sobre una pierna presentaban un riesgo de mortalidad un 84% mayor frente a quienes superaban ese tiempo. La relación también se ha observado en pacientes con deterioro cognitivo.
Lejos de ser una capacidad fija, el equilibrio puede mejorarse con entrenamiento regular. Integrar este ejercicio en rutinas diarias, como cepillarse los dientes o esperar en la cocina, permite fortalecer músculos y estimular la plasticidad cerebral. Los expertos coinciden en que dedicar unos minutos al día puede marcar una diferencia significativa en la salud a largo plazo.
Un gesto cotidiano como mantenerse unos segundos de pie sobre una sola pierna ha despertado el interés de la comunidad científica por su capacidad para reflejar el estado real del cuerpo y del cerebro a medida que avanza la edad. Un análisis publicado por BBC Future, que se apoya en un estudio científico disponible en BMJ Journal, relaciona el equilibrio con la salud y la longevidad.