Una placa tectónica perdida hace 200M de años reaparece y la ciencia trata de dar una explicación
Se trata de un vestigio de la extinta placa de Farallón, que se hundió bajo la placa Norteamericana durante la ruptura de Pangea. Se consideraba imposible que un trozo sobreviviese
Vista aérea de la falla de San Andrés (Wikimedia Commons/Ikluft/CC BY-SA 4.0)
Una placa tectónica desaparecida hace más de 200 millones de años ha vuelto a captar la atención de la comunidad científica tras ser identificada bajo el oeste de Norteamérica. Un hallazgo que reabre el debate sobre la dinámica interna del planeta y sus implicaciones sísmicas actuales, según un estudio publicado en Science.
La investigación documenta la existencia del Pioneer Fragment, un vestigio de una antigua placa oceánica asociada a la extinta placa de Farallón, que comenzó a hundirse bajo la placa Norteamericana durante la ruptura del supercontinente Pangea. Durante décadas se dio por hecho que estos restos habían sido absorbidos por completo en el manto terrestre.
Los nuevos datos sísmicos indican que este fragmento no solo persiste, sino que continúa influyendo en la configuración tectónica actual. Su comportamiento inesperado aporta una nueva perspectiva sobre cómo estructuras geológicas muy antiguas pueden seguir condicionando la actividad sísmica millones de años después de su formación.
Un enclave clave para entender la tectónica
El hallazgo se localiza en la triple unión de Mendocino, un punto especialmente complejo donde confluyen la falla de San Andrés y la zona de subducción de Cascadia. En esta región interactúan movimientos laterales y de subducción, capaces de generar terremotos de gran magnitud y de difícil predicción.
A hidden chunk of an ancient tectonic plate is stuck to the Pacific Ocean floor and sliding under North America, complicating earthquake risk at the Cascadia subduction zone. https://t.co/iISH8QJGzL
A diferencia de otros fragmentos de Farallón, como la placa de Juan de Fuca, el Pioneer Fragment no se está hundiendo bajo el continente. Los investigadores han comprobado que permanece adherido a la placa del Pacífico, desplazándose hacia el noroeste y rozando la corteza continental en lugar de desaparecer bajo ella.
Microseísmos que revelan procesos ocultos
El descubrimiento ha sido posible gracias al análisis de microterremotos de baja frecuencia y temblores profundos, registrados mediante instrumentación sísmica de alta precisión. Este enfoque permitió al equipo del Servicio Geológico de Estados Unidos detectar desplazamientos sutiles que no son perceptibles en la superficie.
Los resultados sugieren que la presencia de fragmentos antiguos, junto a restos de la placa de Gorda, podría explicar anomalías sísmicas observadas en el pasado, como el terremoto de Cabo Mendocino de 1992. Además, los científicos advierten de la posible existencia de una falla casi horizontal aún no incluida en los modelos de riesgo, un factor que obliga a revisar la evaluación sísmica de la región.
Una placa tectónica desaparecida hace más de 200 millones de años ha vuelto a captar la atención de la comunidad científica tras ser identificada bajo el oeste de Norteamérica. Un hallazgo que reabre el debate sobre la dinámica interna del planeta y sus implicaciones sísmicas actuales, según un estudio publicado en Science.