Hacen un experimento con monos y encuentran el 'interruptor' que activa la motivación
Muchas personas tienen dificultad para empezar tareas, incluso aunque sepan que les aguarda una recompensa. Estamos más cerca de comprender cuál es el motivo
Un mono de un parque brasileño recibe un helado para combatir el calor (EFE/Antonio Lacerda)
Un estudio en macacos ha identificado un circuito cerebral que actúa como un auténtico interruptor de la motivación, capaz de frenar el inicio de una acción cuando esta implica esfuerzo o malestar. La investigación, publicada en la revista científica Current Biology, aporta nuevas claves sobre los mecanismos neuronales que condicionan la toma de decisiones.
El trabajo se centra en un fenómeno conocido como avolición, término psicológico que expresa la dificultad para empezar tareas incluso cuando existe una recompensa clara. Este bloqueo conductual aparece en trastornos como la depresión, la esquizofrenia o la enfermedad de Parkinson, y hasta ahora no se comprendía con precisión qué procesos cerebrales lo desencadenaban.
Para investigarlo, los científicos entrenaron a monos macacos en dos tipos de tareas diferenciadas. Una ofrecía solo una recompensa en forma de agua, mientras que la otra combinaba esa recompensa con un estímulo desagradable leve: una ráfaga de aire dirigida al rostro del animal, previamente señalizada.
Un freno cerebral ante el estrés
El aspecto clave no fue si los macacos aceptaban o rechazaban la tarea, sino si llegaban a iniciarla. Cuando anticipaban una experiencia negativa, muchos evitaban empezar, a pesar de que la recompensa seguía presente. En cambio, ante tareas sin castigo, la acción comenzaba de forma inmediata.
El análisis neurobiológico señaló a la conexión entre el estriado ventral y el pálido ventral como responsable de este bloqueo. Mediante técnicas de quimiogenética, los investigadores debilitaron temporalmente esta comunicación, logrando que los animales recuperaran la iniciativa en tareas asociadas al estrés.
Implicaciones clínicas y cautela científica
Los registros neuronales mostraron que el estriado ventral aumentaba su actividad ante situaciones aversivas, mientras que el pálido ventral reducía progresivamente la suya. Al suprimir ese intercambio de señales, la motivación para dar el primer paso se restablecía, lo que confirma la función inhibidora de este circuito.
El autor principal del estudio, Ken-ichi Amemori, advirtió en una nota de prensa sobre los riesgos de intervenir sin control en este sistema: "Debilitar en exceso el freno de la motivación podría conducir a conductas peligrosas o a una toma excesiva de riesgos". Por ello, los investigadores subrayan la necesidad de una evaluación ética rigurosa antes de cualquier aplicación clínica.
Un estudio en macacos ha identificado un circuito cerebral que actúa como un auténtico interruptor de la motivación, capaz de frenar el inicio de una acción cuando esta implica esfuerzo o malestar. La investigación, publicada en la revista científica Current Biology, aporta nuevas claves sobre los mecanismos neuronales que condicionan la toma de decisiones.