La NASA explora la superficie de Marte y encuentra un cráter con algo que creía imposible
El descubrimiento se produjo mientras un satélite de la NASA buscaba regiones candidatas para futuras misiones. Lo encontrado no encajaba con lo que se creía hasta entonces
El cráter marciano en el que se encontró el elemento (NASA/JPL-Caltech/MSSS)
La NASA ha identificado un cráter de impacto en Marte que ha revelado un escenario considerado hasta ahora improbable: la coexistencia de hielo de agua en el subsuelo junto a sales capaces de estabilizar agua líquida en condiciones extremas. El hallazgo, documentado por instrumentos orbitales y análisis geológicos de la agencia espacial, ha sido recogido en un estudio difundido por la propia NASA y gestionado por el Jet Propulsion Laboratory.
La observación se produjo durante una campaña de exploración centrada en cartografiar regiones candidatas para futuras misiones humanas. Al analizar un cráter relativamente pequeño, de apenas 18 metros de diámetro, los científicos detectaron materiales que no encajaban con la imagen clásica de un Marte completamente seco y químicamente inactivo.
Las imágenes de alta resolución, captadas por la cámara HiRISE a bordo del Mars Reconnaissance Orbiter, mostraron un terreno poligonal alrededor del impacto. En la Tierra, este tipo de formaciones suele estar asociado a ciclos de expansión y contracción del hielo subterráneo, un indicio sólido de la presencia prolongada de agua congelada bajo la superficie.
Un cráter que expone lo que Marte esconde
El cráter actúa como una ventana natural al subsuelo marciano. El impacto retiró capas superiores del terreno y dejó al descubierto depósitos que normalmente permanecen protegidos de la radiación solar. En ese material expuesto, los investigadores identificaron hielo de agua acompañado de sales higroscópicas, como percloratos y cloratos.
Estas sales tienen una propiedad clave: reducen el punto de congelación del agua. Gracias a esta química, pequeñas cantidades de agua pueden mantenerse en estado líquido incluso a temperaturas cercanas a −70 grados, habituales en Marte. No se trata de lagos ni corrientes visibles, pero sí de microambientes con implicaciones científicas profundas.
La imagen satelital, con el hielo marcado en azul (NASA)
La localización del cráter, en latitudes medias, resulta especialmente relevante. Son zonas demasiado frías para albergar agua líquida estable en superficie, pero lo suficientemente templadas como para ser viables para futuras misiones. Por ello, el hallazgo refuerza los objetivos del proyecto Subsurface Water Ice Mapping, financiado por la NASA.
Implicaciones para la búsqueda de vida y futuras misiones
Desde el punto de vista astrobiológico, la combinación de hielo y sales reabre el debate sobre la habitabilidad pasada de Marte. En la Tierra, microorganismos extremófilos sobreviven en entornos salinos y helados similares, lo que convierte a estos cráteres en objetivos prioritarios para futuras investigaciones robóticas y análisis de muestras.
El descubrimiento también tiene un valor práctico. El agua marciana, incluso en forma de hielo o salmuera, es un recurso estratégico para misiones tripuladas, ya que puede utilizarse para consumo, producción de oxígeno y combustible. Al mismo tiempo, la presencia de percloratos obliga a evaluar riesgos para la salud y la tecnología, subrayando la complejidad real del planeta rojo.
La NASA ha identificado un cráter de impacto en Marte que ha revelado un escenario considerado hasta ahora improbable: la coexistencia de hielo de agua en el subsuelo junto a sales capaces de estabilizar agua líquida en condiciones extremas. El hallazgo, documentado por instrumentos orbitales y análisis geológicos de la agencia espacial, ha sido recogido en un estudio difundido por la propia NASA y gestionado por el Jet Propulsion Laboratory.