Un nuevo protector solar inspirado en el camuflaje de los pulpos podría estar más cerca que nunca
Los investigadores han logrado crear esta sustancia en condiciones de laboratorio mediante bacterias. Se trata de una alternativa mucho más eficiente a las existentes
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Un avance biotecnológico sitúa más cerca la creación de un protector solar inspirado en el camuflaje de los pulpos, gracias a una técnica que permite obtener grandes cantidades de xantommatina. Este pigmento, esencial en la capacidad de ciertos cefalópodos para modificar su tonalidad, despierta interés en sectores como la cosmética y los materiales sostenibles. El estudio, desarrollado por especialistas de la Universidad de Stanford, plantea un cambio notable en la investigación de compuestos naturales con potencial fotoprotector.
La investigación, publicada en Nature Biotechnology, demuestra que es posible generar hasta mil veces más xantommatina que mediante los métodos utilizados hasta ahora. La obtención de este material había sido limitada debido a la baja eficiencia de su aislamiento y a los procesos de síntesis tradicionales. El equipo recurrió a una estrategia innovadora basada en ingeniería genética para superar estas dificultades. Esta aproximación abre nuevas posibilidades en el estudio de pigmentos asociados al camuflaje animal.
Producción a gran escala
La autora principal, Leah Bushin, explica que la clave consistió en diseñar una bacteria capaz de sobrevivir únicamente si produce xantommatina y ácido fórmico. Según sus palabras, “Básicamente, encontramos una manera de engañar a las bacterias para que generaran más cantidad del material que necesitábamos”. La combinación de ambos compuestos genera un circuito metabólico estable que impulsa la fabricación continua del pigmento. Esta dinámica permite mantener una producción sostenida y de alto rendimiento.
El enfoque evita la resistencia natural de los microbios a fabricar sustancias ajenas a su función habitual. Además, posibilita que la producción del pigmento se convierta en un proceso autosuficiente y escalable. La investigación muestra cómo integrar la supervivencia del microorganismo en la síntesis del compuesto maximiza la eficiencia del sistema. Este mecanismo abre nuevas vías para generar materiales inspirados en funciones biológicas complejas.
Octopus camouflage could give us better sunscreen #NBTintheNews via @NautilusMag https://t.co/eoDemXFQE7
— Nature Biotechnology (@NatureBiotech) November 11, 2025
El especialista en química marina Bradley Moore, de la Universidad de California San Diego, destaca la relevancia de disponer de cantidades suficientes de este material. Moore señala que “La disponibilidad de grandes cantidades de un material tan escaso nos permite explorar sus propiedades”. Algo que facilita analizar su comportamiento en aplicaciones cosméticas, sensoriales y pigmentarias.
El equipo de investigación confirma que mantiene conversaciones con una empresa dedicada al desarrollo de productos cosméticos para evaluar futuros usos del pigmento. La técnica, además, podría adaptarse a otros compuestos naturales con interés industrial y ambiental. Este avance ofrece una alternativa a materiales derivados de combustibles fósiles, reforzando la transición hacia procesos más sostenibles. La posibilidad de replicar el método con otros pigmentos amplía las oportunidades de innovación.
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Un avance biotecnológico sitúa más cerca la creación de un protector solar inspirado en el camuflaje de los pulpos, gracias a una técnica que permite obtener grandes cantidades de xantommatina. Este pigmento, esencial en la capacidad de ciertos cefalópodos para modificar su tonalidad, despierta interés en sectores como la cosmética y los materiales sostenibles. El estudio, desarrollado por especialistas de la Universidad de Stanford, plantea un cambio notable en la investigación de compuestos naturales con potencial fotoprotector.