Experimentan con ratones y descubren que una inyección podría darte ciertos beneficios del ejercicio sin moverte del sofá
Los investigadores comprobaron que, al transferir vesículas extracelulares de la sangre de ratones activos a ratones sedentarios, estos últimos mejoraban su capacidad neuronal
En el futuro, podría desarrollarse una inyección con los mismos efectos (Europa Press)
Un conjunto de experimentos con ratones plantea que los beneficios del ejercicio sobre la salud cerebral podrían transferirse sin realizar actividad física, según trabajos publicados en las revistas Brain Research y iScience. Las investigaciones recuperan la relevancia del hipocampo y de la neurogénesis como ejes del efecto protector.
Los autores del estudio de Brain Research permitieron que un grupo de ratones jóvenes corriese libremente en una rueda durante cuatro semanas, mientras otro permaneció sedentario. Después, aislaron vesículas extracelulares presentes en la sangre de los animales activos y las inyectaron en los inactivos. El resultado fue un incremento del 50% de nuevas células nerviosas en la región encargada de la memoria.
Exercise strengthens both the body and the mind, and researchers are uncovering the molecular messengers that make the connection. The messengers can also be transferred from an active mouse to a sedentary one. https://t.co/R8nz9XmINC
Las células generadas maduraron mayoritariamente hasta convertirse en neuronas funcionales, un proceso que los expertos consideran determinante para consolidar aprendizajes. El neurocientífico Paul Lucassen subrayó al respecto que estas células son “neuronas recién nacidas que necesitan semanas para crecer y conectarse a los circuitos existentes del cerebro” y añadió también que "solo cuando encuentran su lugar en la red pueden ayudar a moldear el aprendizaje y la memoria".
Efectos biológicos del ejercicio
El análisis de las vesículas mostró la presencia de proteínas asociadas a defensas antioxidantes y a mecanismos que favorecen la neurogénesis. Los investigadores destacan que este efecto se produjo únicamente cuando las vesículas procedían de ratones que habían realizado ejercicio, lo que refuerza la especificidad del mecanismo estudiado.
Los responsables del trabajo pretenden comprobar ahora si estas vesículas pueden mejorar la memoria en modelos experimentales de enfermedades neurodegenerativas. La investigadora Meghan Connolly, autora principal, explicó que le sorprendió "lo específico que fue el efecto", ya que, "las vesículas aisladas de ratones activos potenciaron el crecimiento neuronal, mientras que el procedimiento inverso no generó ningún efecto".
El segundo artículo científico, difundido en iScience, evaluó modelos de alzhéimer durante seis meses. Los ratones con acceso voluntario a la rueda mostraron menor acumulación de proteínas amiloides, un metabolismo cerebral más eficiente y un rendimiento cognitivo superior al compararse con los animales sedentarios sometidos a las mismas pruebas.
El equipo también administró vesículas procedentes de ratones activos por vía intranasal en animales con alzhéimer, comprobando que se reproducían los beneficios metabólicos, aunque sin una mejora clara de la memoria. Por todo ello, los especialistas sostienen que el ejercicio activa de forma simultánea múltiples sistemas del organismo y que el conjunto de estos procesos podría explicar la protección neuronal observada.
Un conjunto de experimentos con ratones plantea que los beneficios del ejercicio sobre la salud cerebral podrían transferirse sin realizar actividad física, según trabajos publicados en las revistas Brain Research y iScience. Las investigaciones recuperan la relevancia del hipocampo y de la neurogénesis como ejes del efecto protector.