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Sobrevuelan un bosque de EEUU y se encuentran con un 'emoji' gigante: es el resultado de lo que pasó en 2011
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En Oregón, EEUU

Sobrevuelan un bosque de EEUU y se encuentran con un 'emoji' gigante: es el resultado de lo que pasó en 2011

El rostro también se puede apreciar desde una carretera cercana, pero se aprecia mucho mejor desde el aire. Se estima que seguirá apareciendo en otoño entre 30 y 50 años más

Foto: El 'emoji' visto desde el aire (YouTube/The Oregonian)
El 'emoji' visto desde el aire (YouTube/The Oregonian)

Cada otoño, los viajeros que circulan por la autopista 18 en Oregón contemplan un fenómeno singular: una gigantesca cara sonriente formada por árboles en la ladera de una colina. Este emoji natural no es fruto del azar, sino el resultado de un proyecto de reforestación sostenible llevado a cabo por la empresa Hampton Lumber en 2011, cuyo propósito fue combinar arte, ciencia y conciencia medioambiental.

La idea surgió de David Hampton y Dennis Creel, responsables de la compañía, quienes vieron la oportunidad de dotar de personalidad a una zona talada tras su explotación. Su objetivo era demostrar que la gestión forestal puede ser responsable y creativa al mismo tiempo. Así nació la propuesta de diseñar un emoji gigante visible desde la carretera, símbolo de que la naturaleza puede regenerarse con planificación y respeto.

El secreto biológico del emoji del bosque

Para materializar el dibujo, el equipo forestal trazó un círculo de unos 90 metros de diámetro y delimitó las coordenadas exactas de los ojos y la sonrisa. Durante una semana midieron y marcaron el terreno antes de comenzar a plantar dos especies de coníferas cuidadosamente seleccionadas: la Pseudotsuga menziesii, de hoja perenne, y la Larix occidentalis, que cambia de color con el paso de las estaciones.

placeholder Otra vista aérea de la cara sonriente (YouTube/The Oregonian)
Otra vista aérea de la cara sonriente (YouTube/The Oregonian)

El contraste entre ambas especies es lo que hace visible la figura del emoji. Mientras la Pseudotsuga menziesii mantiene su color verde durante todo el año, la Larix occidentalis pierde sus agujas en otoño, adquiriendo tonalidades doradas cuando su clorofila se degrada. Este fenómeno crea una sonrisa dorada perfectamente reconocible que aparece cada año cuando bajan las temperaturas.

Además de su valor estético, este diseño tiene un sentido práctico. Al desprenderse de sus agujas, las Larix occidentalis reducen el peso de sus ramas, lo que les permite resistir mejor las nevadas invernales. En primavera, recuperan sus hojas y el emoji desaparece, recordando el ciclo natural de los bosques y su capacidad para renovarse de forma continua.

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La compañía estima que la cara sonriente del bosque de Oregón seguirá siendo visible entre 30 y 50 años, hasta que los árboles alcancen su madurez. Con el tiempo, la figura podría perder nitidez, pero su mensaje perdurará como recordatorio de que la sostenibilidad y la creatividad pueden convivir en perfecta armonía en la naturaleza.

Cada otoño, los viajeros que circulan por la autopista 18 en Oregón contemplan un fenómeno singular: una gigantesca cara sonriente formada por árboles en la ladera de una colina. Este emoji natural no es fruto del azar, sino el resultado de un proyecto de reforestación sostenible llevado a cabo por la empresa Hampton Lumber en 2011, cuyo propósito fue combinar arte, ciencia y conciencia medioambiental.

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