Estudian el ADN humano y encuentran en nuestra sangre un problema que aceleró la extinción de los neandertales
El gen PIEZO1 es el encargado de regular la función de los glóbulos rojos. Los investigadores aseguran que fue responsable de una incompatibilidad reproductiva
Un esqueleto de neandertal bien conservado (EFE/Biel Aliño)
Una reciente investigación sugiere que una diferencia genética entre humanos modernos y neandertales pudo contribuir de forma decisiva a su desaparición. El estudio apunta al gen PIEZO1, encargado de regular la función de los glóbulos rojos, como posible responsable de una incompatibilidad reproductiva que afectó a las mujeres híbridas de ambas especies.
El equipo del Instituto de Medicina Evolutiva de Zúrich, dirigido por Patrick Eppenberger, identificó diferencias en el gen PIEZO1 entre Homo sapiens y neandertales. En estos últimos, la hemoglobina mostraba una mayor capacidad para retener oxígeno, una ventaja útil en entornos fríos. Sin embargo, cuando ambos grupos se cruzaron, esa característica pudo provocar complicaciones en el embarazo, como hipoxia fetal o abortos espontáneos, al reducir la cantidad de oxígeno que llegaba al feto a través de la placenta.
When Homo sapiens and Neanderthals interbred, a genetic variation affecting red blood cells may have hindered reproduction in women who were hybrids, and this might have played a part in Neanderthals’ demise https://t.co/7cj80hjtJx
Los resultados, publicados en la plataforma científica bioRxiv, indican que estas dificultades habrían afectado especialmente a las mujeres híbridas con ascendencia neandertal. A largo plazo, esa incompatibilidad genética habría disminuido la supervivencia de los descendientes, limitando la transmisión de ADN neandertal en las poblaciones mixtas de Eurasia hace unos 45.000 años.
Un proceso lento, pero devastador
Los autores del estudio comparan este fenómeno con “la corrosión que debilita una estructura con el tiempo”. Según explican, el PIEZO1 no habría causado una desaparición inmediata, sino una pérdida progresiva de capacidad reproductiva a lo largo de generaciones. Este proceso silencioso habría contribuido al declive demográfico de los neandertales hasta su desaparición definitiva hace unos 40.000 años.
El antropólogo John Hawks, de la Universidad de Wisconsin, señaló que la hipótesis sobre la incompatibilidad materno-fetal es “muy sugerente” y comparable con otros casos de incompatibilidad sanguínea conocidos, como el factor Rh. “Este es uno de los posibles ejemplos en los que una variante genética procedente de una población arcaica tuvo efectos negativos y fue desapareciendo con el tiempo”, explicó el experto.
El ADN compartido y la complejidad de la evolución humana
Por su parte, la arqueóloga paleolítica April Nowell, de la Universidad de Victoria, subrayó que el estudio añade “una pieza esencial al rompecabezas” sobre la extinción de los neandertales. Según la especialista, resulta fascinante pensar que un alelo que pudo ser beneficioso en el pasado terminara siendo “su mayor desventaja” al mezclarse con los humanos modernos.
Los investigadores aclaran que la diferencia en el gen PIEZO1 no es la única causa de la extinción de los neandertales, pero sí pudo ser un factor determinante en la disminución de su fertilidad. El trabajo también plantea la posibilidad de que existan otros genes con efectos similares, lo que abriría nuevas líneas de investigación sobre la compatibilidad genética entre especies humanas antiguas.
Una reciente investigación sugiere que una diferencia genética entre humanos modernos y neandertales pudo contribuir de forma decisiva a su desaparición. El estudio apunta al gen PIEZO1, encargado de regular la función de los glóbulos rojos, como posible responsable de una incompatibilidad reproductiva que afectó a las mujeres híbridas de ambas especies.