Un resplandor de rayos gamma aparece en el centro de la Vía Láctea: podría ser la sustancia más esquiva del universo
Los investigadores barajan dos opciones y consideran que ambas son igual de plausibles. Además, podrían confirmar que hay materia oscura en el centro de nuestra galaxia
El resplandor de rayos gamma detectado en el centro de la Vía Láctea (NASA Goddard/A. Mellinger)
Un resplandor inusual de rayos gamma ha vuelto a centrar la atención de la comunidad científica internacional sobre la posible existencia de materia oscura en el núcleo de la Vía Láctea. Recientes simulaciones realizadas por astrofísicos de referencia han profundizado en el análisis de ese brillo que, hasta el momento, sigue sin explicación definitiva.
El estudio, publicado en Physical Review Letters, se apoya en mapas creados por supercomputadora y en los datos recogidos por el Fermi Gamma-ray Space Telescope, lo que ha permitido comparar exhaustivamente las distintas hipótesis sobre el origen de las señales en el centro galáctico. La cuestión principal reside en dilucidar si ese exceso de energía proviene de colisiones entre partículas de materia oscura o de la actividad de púlsares de milisegundos, un tipo de estrella de neutrones en los últimos ciclos de vida.
El origen del resplandor
Los expertos explican que ambas opciones resultan plausibles. De acuerdo con sus modelos, la estructura del halo galáctico, lejos de ser esférica, muestra cierta aplanación debido a la historia evolutiva de la galaxia, caracterizada por fusiones de sistemas más pequeños en sus primeros mil millones de años. Esta configuración proyecta una señal luminosa que responde tanto a la teoría de los púlsares como a la de la materia oscura.
Johns Hopkins University: Mysterious Glow in Milky Way Could Be Evidence of Dark Matter https://t.co/vuc8OCFcLQ
La simulación digital y la comparación de datos permiten observar cómo los patrones del resplandor gamma encajan con las previsiones de colisiones de partículas invisibles. No obstante, para que los púlsares puedan ser la causa, sería necesario asumir una presencia considerablemente superior a la actualmente registrada en el centro de la Vía Láctea.
El equipo multidisciplinar, liderado por investigadores de Johns Hopkins y el Instituto Leibniz de Astrofísica, destaca en sus conclusiones la importancia de nuevas herramientas observacionales para clarificar este fenómeno. El próximo despliegue del Cherenkov Telescope Array permitirá obtener señales de rayos gamma con mayor precisión, lo que podría facilitar la discriminación entre las dos hipótesis principales.
Los investigadores mantienen que la clave para resolver el misterio está en la capacidad de distinguir si el resplandor corresponde a fuentes puntuales, asociadas a los púlsares, o a una luminiscencia uniforme propia de las colisiones de materia oscura. “Los rayos gamma, y especialmente el exceso de luz en el centro de nuestra galaxia, podría ser la primera pista”, concluyó Joseph Silk, uno de los autores del estudio.
Un resplandor inusual de rayos gamma ha vuelto a centrar la atención de la comunidad científica internacional sobre la posible existencia de materia oscura en el núcleo de la Vía Láctea. Recientes simulaciones realizadas por astrofísicos de referencia han profundizado en el análisis de ese brillo que, hasta el momento, sigue sin explicación definitiva.