Un tobillo de hace 4,4 M de años le dice a la ciencia que debe replantearse cómo era nuestro ancestro común
El análisis del talus refleja que el 'Ardipithecus ramidus' podía caminar erguido y trepar a los árboles sin dificultad. El fósil fue hallado en la región etíope de Afar
Reconstrucción 3D del cráneo de 'Ardipithecus ramidus' (Wikimedia Commons)
Un reciente estudio sobre un hueso de tobillo fósil hallado en Etiopía ha modificado la comprensión de la evolución humana. Los investigadores han identificado que Ardipithecus ramidus, una especie que habitó el continente africano hace 4,4 millones de años, poseía una combinación de rasgos de los simios africanos y de los primeros homínidos bípedos, lo que podría redefinir el concepto de ancestro común.
La investigación, publicada en la revista Communications Biology, analiza con detalle el talus, el hueso encargado de unir la pierna con el pie. Este fósil, hallado en la región etíope de Afar, ha sido comparado con restos de otros primates que abarcan más de 40 millones de años de evolución. Los resultados han revelado una estructura anatómica que sugiere un equilibrio entre la vida arbórea y la locomoción terrestre, situando a Ardi como una especie clave en el proceso de bipedalismo.
Un fósil clave para entender la evolución
El ángulo del tobillo de Ardipithecus ramidus se asemeja al de los chimpancés y gorilas actuales. Esta similitud indica que la especie podía desplazarse tanto sobre el suelo como entre las ramas, combinando una postura erguida con habilidades de trepa. La conclusión refuerza la teoría de que los primeros homínidos africanos fueron capaces de adaptarse a entornos mixtos de bosque y sabana.
4.4-Million-Year-Old Ankle Bone Suggests Humans Evolved From African Ape-Like Ancestorhttps://t.co/YkEosvGeaL
El autor principal del estudio, Thomas (Cody) Prang, explicó que “uno de los hallazgos más sorprendentes es que Ardi caminaba erguido, pero mantenía un pie prensil que aún podía sujetar ramas”. Esta observación contradice investigaciones previas que alejaban a Ardi de los simios africanos y defendían que estos eran simples “ramas evolutivas sin salida”.
Reescribiendo el árbol evolutivo
El nuevo análisis del hueso de tobillo sugiere que Ardipithecus ramidus comparte características con los simios modernos, lo que apunta a un origen común africano más cercano al de los actuales chimpancés de lo que se había pensado. Esta conclusión no implica que los humanos desciendan directamente de los chimpancés, sino que ambos grupos comparten un antepasado con rasgos similares y una locomoción comparable.
Según los investigadores, el fósil refleja una mecánica de movimiento híbrida: Ardi podía caminar erguido, impulsándose con los pies, pero también desplazarse sobre cuatro extremidades al estilo de los simios. Esta combinación demuestra que el paso del cuadrupedismo al bipedalismo fue un proceso gradual y complejo, influido por la necesidad de adaptarse a diferentes tipos de terreno.
Un reciente estudio sobre un hueso de tobillo fósil hallado en Etiopía ha modificado la comprensión de la evolución humana. Los investigadores han identificado que Ardipithecus ramidus, una especie que habitó el continente africano hace 4,4 millones de años, poseía una combinación de rasgos de los simios africanos y de los primeros homínidos bípedos, lo que podría redefinir el concepto de ancestro común.