Es noticia
Inyectan ADN neandertal y denisovano en ratones y consiguen que desarrollen algunas de sus características
  1. Tecnología
  2. Ciencia
GLI3

Inyectan ADN neandertal y denisovano en ratones y consiguen que desarrollen algunas de sus características

Los ratones desarrollaron cambios morfológicos que recordaban a los fósiles de estos homínidos. Por ejemplo, cráneos de mayor tamaño y vertebras deformadas

Foto: La versión arcaica de este produjo resultados inesperados en los ratones (EFE/Biel Aliño/Wikimedia Commons)
La versión arcaica de este produjo resultados inesperados en los ratones (EFE/Biel Aliño/Wikimedia Commons)

Investigadores internacionales han conseguido que ratones desarrollen características físicas similares a las de los neandertales y denisovanos tras introducirles una versión ancestral del gen GLI3. El estudio, publicado en la revista Frontiers, proporciona nuevas claves sobre la influencia de este gen en la evolución de los antiguos homínidos.

El GLI3 es un gen esencial en la etapa embrionaria de los humanos actuales. Alteraciones en su secuencia pueden provocar malformaciones como la polidactilia o deformidades craneales. Los científicos descubrieron que tanto los neandertales como los denisovanos poseían una variante ligeramente diferente, lo que despertó el interés por estudiar sus posibles efectos en el desarrollo físico de estas especies.

Foto: gente-cabeza-grande-nuevo-tipo-humano-1qrt

Para investigar el impacto de este gen, los expertos recurrieron a la herramienta de edición genética CRISPR. Mediante esta técnica, insertaron en el ADN de varios ratones la versión arcaica del GLI3 presente en los antiguos homínidos. Los resultados revelaron cambios morfológicos que recordaban a los de los fósiles encontrados en restos de neandertales.

Los ratones modificados desarrollaron un cráneo de mayor tamaño, vértebras distintas y costillas retorcidas, características que se asemejan a las descritas en las especies extintas. Algunos ejemplares incluso presentaron asimetrías torácicas vinculadas a la escoliosis, una dolencia detectada en restos arqueológicos. En contraste, los animales con una versión defectuosa del gen mostraron deformaciones graves, confirmando su papel esencial en el desarrollo embrionario.

El valor evolutivo de un gen ancestral

Los autores destacan que la variante antigua del GLI3 no interrumpía el crecimiento normal, pero sí alteraba la forma corporal. Esta modificación pudo favorecer una estructura ósea más robusta y adaptada a condiciones de vida extremas, un rasgo que habría proporcionado ventajas a los neandertales y denisovanos frente al entorno adverso en el que habitaban.

Foto: raton-matrix-mapa-cerebral-mas-detallado-1qrt

“Estas características están relacionadas con los estilos de vida de los neandertales, lo que sugiere que el gen proporcionó rasgos beneficiosos para las especies extintas”, señalan los investigadores. El trabajo aporta una nueva perspectiva sobre la forma en que pequeñas variaciones genéticas pudieron influir en la evolución humana y en la diversidad física de los homínidos antiguos.

Investigadores internacionales han conseguido que ratones desarrollen características físicas similares a las de los neandertales y denisovanos tras introducirles una versión ancestral del gen GLI3. El estudio, publicado en la revista Frontiers, proporciona nuevas claves sobre la influencia de este gen en la evolución de los antiguos homínidos.

ADN
El redactor recomienda