Encuentran una estatua de hace 3.000 años con huellas humanas "frescas" y la ciencia trata de explicar cómo es posible
La estatua apareció en el fondo del lago Bolsena. La cerámica, al no haber sido cocida previamente, añade un punto más de misterio sobre su conservación durante tanto tiempo
Los arqueólogos tuvieron que sumergirse para extraer la pieza (Facebook/Soprintendencia Archeologia Belle Arti Paesaggio Etruria Meridionale)
Un equipo de arqueólogos ha encontrado una figura de arcilla en el fondo del lago Bolsena, en Italia, que conserva de forma sorprendente las huellas dactilares de su creador, a pesar de tener más de 3.000 años de antigüedad. La figura, de aspecto rudimentario y forma femenina, ha sido datada entre los siglos X y IX antes de Cristo y podría ofrecer nuevas claves sobre la vida cotidiana durante la Edad del Hierro.
La pieza apareció durante los trabajos de excavación en el yacimiento sumergido de Gran Carro di Bolsena, ubicado en la zona de Aiola. El hallazgo fue realizado por el Servicio de Arqueología Subacuática junto con buzos del Estado, en una zona que formó parte de un antiguo poblado construido sobre pilotes. Pese a su apariencia inacabada, la estatuilla ha generado gran interés por el nivel de detalle que aún conserva.
El análisis de la figura indica que no llegó a pasar por un proceso de cocción, lo que sugiere que fue abandonada antes de ser terminada. A pesar de ello, las huellas dactilares permanecen impresas sobre la superficie de la arcilla, junto con la marca de un tejido bajo el pecho, lo que indica que pudo haber estado decorada o vestida. Este tipo de conservación es excepcional y plantea nuevas hipótesis sobre los procesos de degradación en entornos subacuáticos.
Los investigadores se muestran especialmente interesados en comprender cómo han podido sobrevivir estos detalles durante milenios sin que la pieza se descompusiera. Una de las teorías apunta a las propiedades químicas del lago, de origen volcánico, que cuenta con surgencias de aguas termales con temperaturas de hasta 40 °C y una alta concentración de minerales.
La ciencia busca respuestas
Aunque este tipo de figuras suelen encontrarse en contextos funerarios, los expertos han destacado que esta fue hallada en un área residencial. Por ello, no se descarta que su uso estuviese vinculado a rituales domésticos o funciones simbólicas dentro del hogar. Su tamaño, que cabe en la palma de la mano, también refuerza esta hipótesis.
El entorno en el que se descubrió la figura lleva más de tres décadas siendo investigado. Desde 1991, se han documentado estructuras de piedra, fragmentos cerámicos y pilotes de madera que demuestran que el asentamiento tuvo continuidad desde la Edad del Hierro hasta el Imperio romano. También se han localizado monedas y recipientes datados en la época constantiniana.
El hallazgo ha sido catalogado como uno de los más enigmáticos de los últimos años por los expertos en arqueología subacuática. La conservación de la estatuilla sin haber sido cocida representa un fenómeno poco habitual y ha motivado nuevas líneas de investigación sobre la preservación de materiales cerámicos en ambientes con características volcánicas.
Desde el Ministerio de Cultura italiano han subrayado que la figura "a pesar de su simpleza, constituye una fuente de información de gran valor para comprender los hábitos, creencias y prácticas de las comunidades prehistóricas que habitaron esta región".
Un equipo de arqueólogos ha encontrado una figura de arcilla en el fondo del lago Bolsena, en Italia, que conserva de forma sorprendente las huellas dactilares de su creador, a pesar de tener más de 3.000 años de antigüedad. La figura, de aspecto rudimentario y forma femenina, ha sido datada entre los siglos X y IX antes de Cristo y podría ofrecer nuevas claves sobre la vida cotidiana durante la Edad del Hierro.