La 'bóveda del fin del mundo' se está llenando de heces humanas: “Es nuestra obligación”
Por el momento, el proyecto ya ha almacenado más de 1.000 muestras procedentes de todo el mundo. Se espera que la cifra llegue a 10.000 antes del año 2029
Una de las neveras en las que se almacenan las heces (Microbiota Vault University)
Una iniciativa científica pionera, dada a conocer a través de la revista Nature, está reuniendo muestras fecales humanas en un depósito de conservación situado en Suiza. El propósito es preservar miles de especies microbianas esenciales para la salud humana y del planeta, ante el deterioro acelerado de estos ecosistemas invisibles provocado por la acción humana.
El proyecto, denominado Microbiota Vault, ya ha congelado más de 1.000 muestras procedentes de distintas partes del mundo y aspira a alcanzar las 10.000 antes de 2029. Según explican los responsables, esta reserva busca proteger la diversidad microbiana intestinal y ambiental ante futuras crisis sanitarias o ecológicas.
The founders of the Microbiota Vault, a project that aims to preserve microbial diversity, have announced that they are ready to grow their frozen microbe collection to 10,000 samples by 2029. https://t.co/PXmaSBH6xh
La colección incluye no solo heces humanas, sino también más de 190 tipos de alimentos fermentados, conocidos por contener bacterias beneficiosas para el intestino. Estos elementos se almacenan a temperaturas de -80 grados en instalaciones de la Universidad de Zúrich.
El propósito de los investigadores es salvaguardar estos microorganismos ahora que muchos están desapareciendo debido al uso excesivo de antibióticos, el cambio climático o las prácticas agrícolas intensivas. “Las actividades humanas están agotando nuestro microbioma, hay muchas pruebas de ello”, señaló Martin Blaser, director del Center for Advanced Biotechnology and Medicine de la Universidad Rutgers, en una nota de prensa.
Un archivo biológico para las generaciones futuras
El equipo promotor, inspirado en la bóveda de semillas de Svalbard, considera esta colección como un recurso de respaldo ante un posible colapso biológico. Aunque actualmente no se dispone de técnicas probadas para reimplantar estas bacterias, confían en que los avances científicos del futuro lo hagan posible.
Las muestras provienen de países como Brasil, Etiopía, Ghana, Laos o Tailandia, y representan distintas culturas y dietas microbianas. El proyecto entró ahora en una nueva fase de crecimiento, en la que planean incorporar también microbios de entornos naturales amenazados.
El siguiente paso será elegir una sede definitiva en un país de clima frío que garantice la conservación de las muestras en el largo plazo. Suiza y Canadá figuran como opciones viables, según los impulsores del proyecto.“Tal vez dentro de 100 años, haber salvado estos microbios nos libre de un desastre”, aseguró Blaser, destacando que se trata de una decisión que trasciende el presente y que busca ofrecer herramientas biológicas a quienes habiten el planeta dentro de décadas.
Una iniciativa científica pionera, dada a conocer a través de la revista Nature, está reuniendo muestras fecales humanas en un depósito de conservación situado en Suiza. El propósito es preservar miles de especies microbianas esenciales para la salud humana y del planeta, ante el deterioro acelerado de estos ecosistemas invisibles provocado por la acción humana.