Un equipo de investigadores de la Universidad Ártica de Noruega (UiT), en colaboración con la organización REV Ocean y a bordo del buque de exploración Kronprins Haakon, ha realizado un descubrimiento de gran valor científico. Mediante el uso de un vehículo submarino operado remotamente, localizaron una estructura a 400 metros de profundidad, dentro de un cráter de aproximadamente 300 metros de ancho.
En concreto, se trataba de un volcán de lodo submarino situado en el corazón del mar de Barents y cuya antigüedad se estima en 7.000 años. Esta estructura geológica, bautizada como Borealis, sigue en plena actividad y emite grandes cantidades de metano, un gas con un alto impacto en el cambio climático.
Un volcán que data de la última glaciación
Los expertos sostienen que Borealis se formó al final de la última glaciación, en un momento de importantes transformaciones geológicas y climáticas. Su actividad actual genera emisiones de metano, un gas de efecto invernadero que puede intensificar el calentamiento global si alcanza la atmósfera. Además, su impacto en la química oceánica es notable, contribuyendo a la formación de carbonatos en el fondo marino.
Scientists have uncovered a unique ecosystem at the Borealis mud volcano, a rare methane-releasing fissure in the Barents Sea. Their findings include ancient carbonate crusts formed by microbes that use methane and even extinct microorganisms. pic.twitter.com/NlB1HNklUc
La presencia de estas formaciones ha convertido a la zona en un refugio para numerosas especies marinas, entre ellas el pez rojo, en peligro de extinción. También se han identificado comunidades de anémonas, esponjas y corales de aguas frías, que han encontrado en Borealis un ecosistema propicio para su desarrollo.
Además, el equipo de investigación ha detectado que la temperatura en el área del volcán es anómalamente alta. Mientras que el fondo marino suele registrar temperaturas de 4 grados centígrados, en Borealis se han medido valores de hasta 11,5 grados. Además, los análisis de sedimentos han revelado la presencia de microfósiles con hasta 2,5 millones de años, lo que proporciona una valiosa ventana al pasado climático del planeta.
Según la profesora Giuliana Panieri, líder del estudio publicado en Nature Communications, "el volcán de lodo Borealis es un fenómeno geológico y ecológico único que proporciona una visión poco común de las complejas interacciones entre los procesos geológicos y los ecosistemas marinos".
Un equipo de investigadores de la Universidad Ártica de Noruega (UiT), en colaboración con la organización REV Ocean y a bordo del buque de exploración Kronprins Haakon, ha realizado un descubrimiento de gran valor científico. Mediante el uso de un vehículo submarino operado remotamente, localizaron una estructura a 400 metros de profundidad, dentro de un cráter de aproximadamente 300 metros de ancho.