Pese a destacar por su gran biodiversidad, el Mediterráneo se ha convertido en un área hostil para ciertas especies. El impacto de la pesca y de la actividad humana está poniendo en jaque la presencia de tiburones en nuestras aguas, lo que ha hecho imperativo tomar medidas para evitar su desaparición.
El proyecto COTI, financiado por la Fundación Biodiversidad y la Unión Europea, busca preservar tiburones y rayas en el Mediterráneo. Para ello, ha decidido implementar un sistema que permita mapear zonas importantes para los tiburones en la cuenca noroccidental de sus aguas, creando así un "mapa para pescadores" que contribuya a compatibilizar su actividad con la conservación de estos escualos.
El impacto de la pesca en los tiburones se muestra de muchas maneras. Si bien la sobreexplotación de las aguas puede reducir la cantidad de presas disponibles para ellos, la denominada ‘pesca accidental’, llevada a cabo con palangre, también puede ocasionarles la muerte. Para mitigar esto, COTI propone identificar y proteger áreas clave en colaboración con el sector pesquero, lo que podría implicar restricciones temporales o permanentes de la pesca en ciertas zonas.
Áreas de alta biodiversidad
El proyecto también estudiará la diversidad genética de los tiburones y cooperará con pescadores y organismos de gestión para reducir la mortalidad accidental. Las zonas seleccionadas para la protección estarán basadas en datos obtenidos mediante la investigación, incluyendo áreas con alta biodiversidad o desembocaduras de ríos, como la del Ebro, que atraen a los tiburones debido a la abundancia de alimento.
La divulgación de los hallazgos será crucial para que pescadores, autoridades y la sociedad en general entiendan la importancia de estas zonas protegidas. Sin embargo, la implementación de restricciones legales dependerá de las decisiones de la Administración. COTI es optimista respecto a la respuesta del sector pesquero, que ha mostrado interés en reducir su impacto en el ecosistema marino.
Esta iniciativa representa, pues, un esfuerzo por equilibrar la sostenibilidad de la pesca con la conservación de los tiburones en el Mediterráneo. Los resultados de la investigación no solo buscan proteger a estas especies, sino también asegurar que la actividad pesquera pueda continuar de manera responsable.
Pese a destacar por su gran biodiversidad, el Mediterráneo se ha convertido en un área hostil para ciertas especies. El impacto de la pesca y de la actividad humana está poniendo en jaque la presencia de tiburones en nuestras aguas, lo que ha hecho imperativo tomar medidas para evitar su desaparición.