La planta de La Palma única en el mundo que el volcán está a punto de extinguir
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UN TESORO BOTÁNICO en peligro

La planta de La Palma única en el mundo que el volcán está a punto de extinguir

La Palma tiene una planta única en el mundo, aún no descrita, de la que solo hay 200 ejemplares localizados en un solo punto, motivo de preocupación para los biólogos

Foto: 'Parolinia aridanae'. (Arnoldo Santos Guerra)
'Parolinia aridanae'. (Arnoldo Santos Guerra)

Desaparecer antes de que el mundo se entere de que existes. ¡Qué triste! Mientras los focos están puestos en la espectacular erupción de Cumbre Vieja, unos cuantos científicos están preocupados por la supervivencia de una especie que ya estaba en peligro de extinción antes del volcán. Es una planta sin nombre oficial porque hasta ahora casi nadie la conoce, un tesoro botánico único y pendiente de catalogar. ¿Qué nos perderemos si alguna lengua de lava arrasa los pocos ejemplares que existen en el mundo? Sí, lo importante son las vidas humanas y los daños materiales, y de eso también se ocupan los investigadores, pero son estas pequeñas historias las que permiten valorar la riqueza de un ecosistema como el de Canarias, sin parangón en el planeta.

Por eso, cuando Manuel Nogales, científico del Instituto de Productos Naturales y Agrobiología (IPNA-CSIC), puso los pies en La Palma hace más de un mes tenía dos cosas en mente. Como delegado del CSIC en el archipiélago, debía encargarse de coordinar sobre el terreno las tareas de investigación prioritarias. Como biólogo, no podía dejar de pasar la oportunidad de estudiar lo que sucedía en el ecosistema en tiempo real. Por ejemplo, quería comprobar si la erupción podía afectar al saltamontes endémico 'Acrostira euphorbiae' y a esa planta que aún no ha sido descrita por la ciencia. ¿Llegaría a tiempo? En el caso de la planta, su miedo era que el volcán pudiera arrasar los únicos ejemplares que se conocen antes de que nadie los haya estudiado ni les haya puesto un nombre en una publicación científica. En otras palabras, la planta podría desaparecer antes de ser descubierta. Aunque de momento se ha salvado, el peligro permanece.

Foto: Ordenan nuevas evacuaciones. (EFE)

Su historia es bastante curiosa y se remonta a los años 70, cuando una turista alemana aficionada a la botánica se encontró en La Palma con un arbusto distinto a todos los conocidos y le comunicó su hallazgo a un experto de su país que también residía en Canarias. Este se puso en contacto con la figura de referencia en los estudios botánicos de los endemismos insulares: Arnoldo Santos Guerra, toda una eminencia en las islas, científico del Instituto Canario de Investigaciones Agrarias en el Jardín Botánico de La Orotava (Tenerife) que ha llegado a identificar 18 especies de flora nuevas en las últimas décadas.

"Sabía que en aquella zona tenía que haber una 'Parolinia' por las condiciones ecológicas, pero yo no la encontré", rememora el botánico, ya jubilado pero activo, en declaraciones a Teknautas. El género de plantas al que hace referencia es exclusivo de Canarias y está dedicado a otro insigne botánico del siglo XIX, el italiano Alberto Parolini. Sin embargo, aquellos ejemplares eran distintos a los que se pueden encontrar en otras islas de esta misma planta, perteneciente al grupo de las crucíferas (como las coles o el brócoli, aunque su aspecto sea bastante distinto), tanto que los científicos están seguros de que se trata de una especie distinta que pretenden bautizar como 'Parolinea aridanae' debido a su ubicación en el valle de Aridane, un nombre provisional a la espera de que quede recogido en un artículo científico. "Tiene aspecto de retama de color ceniciento, es un arbusto bastante fuerte que puede llegar a alcanzar los dos metros de altura, que tiene flores vistosas, de entre 5 y 10 centímetros, y da frutos pequeños", describe Santos Guerra.

Sin protección

¿Por qué no se ha catalogado esta planta hasta ahora? Sencillamente, por acumulación de trabajo y falta de recursos: "Estoy trabajando casi en solitario, muchas cosas se aparcan y esta es una de las que no ha salido", reconoce el experto. La botánica es una de las hermanas pobres de la ciencia, falta financiación y personal investigador, pero la crisis del volcán ha puesto en evidencia que es necesario terminar el trabajo y publicarlo. "Hace falta urgentemente para que quede catalogada y se pueda proteger", asegura. Su previsión es conseguirlo antes de finales de año. De hecho, parte de la población original, ignorada y sin ningún tipo de registro, ya fue destruida por una plantación de plátanos. Tan solo se salvaron las plantas que quedaban en una pequeña ladera, un terreno más difícil para este cultivo. Al no aparecer en los catálogos de protección, nada impide legalmente que, si sobrevive al volcán, cualquier otro motivo se la pueda llevar por delante.

placeholder 'Parolinia aridanae'. (Arnoldo Santos Guerra)
'Parolinia aridanae'. (Arnoldo Santos Guerra)

En la actualidad, se calcula que quedan poco más de 200 ejemplares localizados en ese único punto: están en el borde sur de la colada de la erupción de 1949, cerca del mar. Cuando comenzó la erupción, los biólogos temían que la colada fuera hacia esa zona, que de momento se ha salvado. Sin embargo, aún no pueden cantar victoria. El lugar no está tan lejos del camino de la lava actual y los cambios en la zona eruptiva pueden generar nuevas lenguas, como se ha visto más al norte en los últimos días. Al margen del paso de las coladas, otro factor que podría amenazar a 'Parolinea aridanae' es la lluvia de cenizas. Sin embargo, Santos Guerra se muestra optimista. Si no cae en grandes cantidades, a la larga se podría convertir en un fertilizante beneficioso por el aporte de minerales.

Curiosamente, no es la primera vez que los botánicos temen que una erupción acabe con una planta endémica de Canarias. En 1971, la erupción del Teneguía, al sur de La Palma, estuvo aún más cerca de llevarse por delante a otra especie única en el mundo, 'Cheirolophus junonianus'. "Estuvo en una situación muy similar, incluso con más probabilidades de extinción, porque el volcán surgió en una zona muy próxima y casi se lleva por delante los grabados rupestres del Roque de Teneguía y a esa planta", recuerda el científico. En su caso, esta planta de la familia de las compuestas (como las margaritas) posee dos núcleos poblacionales muy próximos entre sí y que, además de sobrevivir a la erupción de hace 50 años, también lo hizo a la del volcán de San Antonio (1677).

Esta vez, los investigadores han comprobado que otra planta endémica de Canarias, 'Sonchus arboreus', sí que ha sufrido el paso de la lava, pero en este caso, no están preocupados por la supervivencia de la especie, porque tiene una distribución más amplia, tanto en La Palma como en Tenerife. Asimismo, otra especie importarte que puede estar afectada indirectamente por las cenizas y otros productos del volcán, según los científicos, es una población del "interesantísimo garbanzo canario" (cuyo nombre científico es 'Cicer canariense'), descubierto en 1971 por Santos Guerra y el difunto Eric Sventenius, investigador sueco fundador del Jardín Canario Viera y Clavijo. No obstante, la zona de la erupción no es especialmente rica en biodiversidad si se compara con el norte de la isla, con el Parque Nacional de la Caldera de Taburiente como gran tesoro, una zona geológicamente más antigua, y más tranquila desde el punto de vista de la actividad volcánica.

placeholder Colada. (EFE)
Colada. (EFE)

Tampoco es la primera vez que se encuentra en Canarias una nueva especie de planta casi a la vez que desaparece. Uno de los casos más llamativos es el de 'Lotus gomerythus', cuyo descubrimiento se dio a conocer hace apenas dos años. Situada en La Gomera, como su nombre indica, en un roquedo casi inaccesible, su principal peculiaridad es que solo había un ejemplar. En la actualidad, se está intentando reproducir en invernadero. "En Canarias suceden cosas de este tipo porque hay lugares que apenas son visitados, por ejemplo, barrancos a los que prácticamente no se puede acceder", comenta Santos Guerra. Así que "es imposible completar el conocimiento botánico. Si tienes experiencia y sabes, siempre puedes acabar por encontrar algo nuevo".

La conservación

En cualquier caso, ¿qué importancia puede tener la desaparición de una especie de planta a la que, por lo visto, el ser humano le ha hecho muy poco caso hasta ahora? "Cuando aparece una nueva especie desconocemos su potencial, hay que estudiar su composición química, porque algunas pueden tener aplicaciones medicinales o incluso ser útiles para la alimentación", señala el botánico. En el caso de la nueva 'Parolinia' le augura, al menos, un futuro ornamental, ya que podría ser muy vistosa en los jardines.

De momento, una vez que sea descrita para la ciencia, habrá que garantizar su conservación. Al estar tan localizada y con un escaso número de ejemplares, probablemente entrará directamente en la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) como 'En peligro crítico de extinción', la máxima categoría entre las especies amenazadas. Asimismo, los biólogos trabajarán en su multiplicación y en su posible introducción en nuevos ambientes.

placeholder 'Cheirolophus junonianus', otra especie afectada por el volcán. (Arnoldo Santos Guerra)
'Cheirolophus junonianus', otra especie afectada por el volcán. (Arnoldo Santos Guerra)

No obstante, según los expertos, nunca se sabe cuándo una planta se ha perdido por completo, ya que puede haber semillas durmientes esperando su momento. En Canarias, hay muchos planes de recuperación de plantas raras, ya que el archipiélago cuenta con unas 600 plantas exclusivas. En el campo de la zoología, se podrían añadir otros muchos insectos, anfibios y otros animales. Se trata de un ecosistema de origen volcánico único en el mundo, pero algunos científicos lamentan la falta de coherencia entre algunas medidas de protección y otras políticas públicas. Por ejemplo, por la presencia del muflón, una especie introducida para la caza en la isla de Tenerife que se alimenta de plantas endémicas amenazadas cuando ya debería estar erradicado.

Ecosistema Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) Canarias
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