El coronavirus no es solo una enfermedad respiratoria: así es cómo se mete en tu cerebro
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análisis de 33 pacientes fallecidos por covid

El coronavirus no es solo una enfermedad respiratoria: así es cómo se mete en tu cerebro

Un nuevo estudio del Hospital universitario Charité de Berlín ha centrado su investigación en la forma que el covid-19 infecta al cerebro y cómo el sistema inmunológico responde al virus

placeholder Foto: Mucosa olfativa con coronavirus. (Hospital universitario Charité de Berlín)
Mucosa olfativa con coronavirus. (Hospital universitario Charité de Berlín)

Hay infinidad de enfermedades derivadas del coronavirus, desde pulmonares y del sistema nervioso central o periférico hasta cognitivas, musculares y deglutorias. Puede dañar a múltiples órganos y sistemas del paciente, al pulmón, al hígado, al riñón, al corazón… Más de una de cada tres personas con covid-19 informa de síntomas neurológicos como pérdida o cambio en el sentido del olfato o del gusto, dolores de cabeza, fatiga, mareos y náuseas. En algunos pacientes, la enfermedad incluso puede provocar un accidente cerebrovascular u otras afecciones graves. Hasta ahora, los investigadores habían sospechado que estas manifestaciones debían ser causadas por el virus que ingresaba e infectaba células específicas del cerebro. Pero ¿cómo llega el SARS-CoV-2 hasta allí?

Un nuevo estudio del Hospital universitario Charité de Berlín ha centrado su investigación en la forma que el covid-19 infecta al cerebro y cómo el sistema inmunológico responde al virus. Los resultados, que muestran que entra a través de las células nerviosas de la mucosa olfativa, se han publicado en 'Nature' y, por primera vez, los investigadores han podido producir imágenes en microscopio de partículas intactas de coronavirus dentro de la mucosa olfativa. Demuestran así que la enfermedad provocada por el virus no es puramente respiratoria.

Foto: El Hospital Isabel Zendal, fotografiado a principios de noviembre. (EFE)

Como parte de esta investigación, expertos de los campos de neuropatología y medicina forense han analizado muestras de tejidos de la mucosa olfativa de cuatro regiones cerebrales diferentes de 33 pacientes con una edad media de 72 años que habían fallecido en Charité o en el Centro Médico Universitario de Göttingen después de contraer el coronavirus.

Usando tintes especiales para tejidos, los investigadores analizaron diferentes estructuras neuroanatómicas que conectan los ojos, la boca y la nariz con el tronco cerebral y la mucosa olfativa fue la que mostró la mayor carga viral. Se encontraron tanto dentro de las células nerviosas como en las células de soporte cercanas o epiteliales.

"Estos datos apoyan la idea de que el SARS-CoV-2 es capaz de utilizar la mucosa olfativa como un puerto de entrada al cerebro", explica el doctor Frank Heppner, a cargo del estudio, y añade que "esto también está respaldado por la estrecha proximidad anatómica" de las células de la mucosa, los vasos sanguíneos y las células nerviosas de la zona.

"Estos datos apoyan la idea de que el SARS-CoV-2 es capaz de utilizar la mucosa olfativa como un puerto de entrada al cerebro"

“Una vez dentro de la mucosa, el virus parece utilizar conexiones neuroanatómicas, como el nervio olfatorio, para llegar al cerebro”, continúa. "Es importante destacar, sin embargo, que los pacientes con covid-19 involucrados en este estudio habían sufrido la enfermedad de forma grave, perteneciendo a ese pequeño grupo de pacientes en los que la enfermedad resulta fatal. Quizás no sea posible, por lo tanto, transferir los resultados de nuestro estudio a casos con enfermedad leve o moderada".

La forma en que el virus se mueve desde las células nerviosas aún no se ha aclarado por completo, pero, según la neurópata y también autora del estudio Helena Radbruch, "se sugiere que el virus se mueve de una célula nerviosa a otra para llegar al cerebro". "Sin embargo, es probable que el virus también se transporte a través de los vasos sanguíneos, ya que también se encontraron evidencias del virus en las paredes de los vasos sanguíneos en el cerebro".

Los investigadores también estudiaron la forma en que el sistema inmunológico responde a la infección. Así, además de encontrar evidencia de células inmunes activadas en el cerebro y en la mucosa olfativa, detectaron señales inmunes de estas células en el líquido cerebral.

placeholder Nervio infectado. (Hospital universitario Charité de Berlín)
Nervio infectado. (Hospital universitario Charité de Berlín)

En algunos de los casos, los investigadores también encontraron daño tisular causado por un accidente cerebrovascular como resultado de la obstrucción de un vaso sanguíneo por un coágulo de sangre. "A nuestros ojos, la presencia de SARS-CoV-2 en las células nerviosas de la mucosa olfativa proporciona una buena explicación de los síntomas neurológicos que se encuentran en los pacientes, como la pérdida del sentido del olfato o del gusto", sostiene Heppner.

"También encontramos SARS-CoV-2 en áreas del cerebro que controlan funciones vitales, como la respiración. No se puede descartar que, en pacientes con coronavirus grave, la presencia del virus en estas áreas del cerebro tendrá un impacto exacerbado en la función respiratoria, lo que se suma a los problemas respiratorios debidos a la propia infección pulmonar", agrega y concluye que esto puede explicar también los problemas con la función cardiovascular.

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