Anticitera, la isla que 'invita' a los grandes científicos a frenar el cambio climático
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FAMOSA POR SU FAMOSO Y EXTRAÑO MECANISMO

Anticitera, la isla que 'invita' a los grandes científicos a frenar el cambio climático

Esta paradisíaca isla puede presumir de ser una verdadera encrucijada meteorológica, lo que le ha valido para contar con uno de los principales centros de análisis del cambio climático

Foto: Anticitera, la isla que 'invita' a los grandes científicos a frenar el cambio climático
Anticitera, la isla que 'invita' a los grandes científicos a frenar el cambio climático

Anticitera puede presumir de ser una de las islas más paradisiacas del mundo. Situada junto a las costas de Grecia, concretamente al sur del Peloponeso y al noroeste de Creta, con una extensión de poco más de 20 kilómetros cuadrados, ya está considerada como una de las grandes joyas de la investigación científica. Y no solo porque hace más de un siglo se encontrara en el lecho marino, junto a sus costas, un misterioso mecanismo que a día de hoy sigue siendo objeto de discusión, sino porque se trata de un crisol meteorológico que puede servir para tratar de frenar el cambio climático.

Anticitera es, prácticamente, una isla abandonada. De hecho, no viven más que 40 personas en su interior, todas ellas de edades por encima de los 60 años y donde la repoblación se ha convertido en toda una utopía. Es más, hace solo unos años, la Iglesia Griega Ortodoxa puso en marcha un ambicioso proyecto para tratar de volver a llenar de vida la isla, regalando casas, tierras y un sueldo mensual de 500 euros durante los tres primeros meses a cualquiera que quisiera vivir allí. Pero, ahora, un nuevo proyecto ha provocado que decenas de científicos hayan decidido poner rumbo hacia Anticitera.

Foto: Anticitera, la isla más misteriosa de Grecia, regala dinero para no quedar en el olvido

Fue en el año 2017 cuando se llevase a cabo un ambicioso proyecto, denominado Observatorio Físico Panhelénico de Anticitera (Pangea). El objetivo no es otro más que invitar a científicos de todo el mundo, expertos en el cambio climático, con el objetivo de formar una comunidad mundial que estudie el cambio climático. Pero, ¿por qué es tan importante Anticitera? Muchos pensarán que esta iniciativa podría haberse llevado en cualquier lugar del mundo, pero lo cierto es que la rocosa isla griega es un lugar especial, que cuenta con importantes características para tratar de entender cómo se produce este fenómeno en el planeta y, así, tratar de detenerlo.

Su ubicación la convierte en un lugar especial, pues en esta pequeña isla convergen hasta tres mares: el Egeo, el Jónico y el Cretense. Pero, además, se encuentra situada en la encrucijada de masas de aire de todos los continentes, por lo que recibe todo tipo de vientos desde cualquier punto del planeta, lo que permite a los científicos analizar y comprobar cómo se desplazan estas masas de aire, que gracias al análisis de sus propiedades de temperatura y humedad son capaces de diferenciar. Por si fuera poco, la falta de contaminación facilita aún más la labor.

"La isla es el laboratorio natural ideal para estudiar cómo los aerosoles (partículas diminutas como polvos, humos o nieblas que están suspendidas en el aire) forman nubes, un fenómeno clave para comprender y detener el cambio climático", explica a la BBC Vassilis Amiridis, científico climático y director de investigación del Observatorio Nacional de Atenas (NOA), que dirige el comité científico de Pangea.

El mecanismo de Anticitera es una computadora analógica, diseñada para predecir la posición astronómica y eclipses de hasta 19 años. (CC)
El mecanismo de Anticitera es una computadora analógica, diseñada para predecir la posición astronómica y eclipses de hasta 19 años. (CC)

Este hecho permite a los científicos estudiar determinados procesos que afectan a nivel mundial, como puede ser el transporte y desplazamiento de nubes de polvo, que puede servir para explicar fenómenos climáticos extremos y para realizar predicciones. Sabiendo qué tipo de masa de aire es la que se desplaza, con qué tipo de partículas y qué zonas pueden alcanzar, los científicos no solo pueden crear sistemas de alertas tempranas para evitar hipotéticos daños, sino que pueden entender cómo estos elementos favorecen al cambio climático y, así, tratar de frenarlo.

"El conocimiento convencional dice que las partículas de polvo se orientan aleatoriamente en la atmósfera. Nosotros decimos que estas partículas pueden alinearse en el aire verticalmente", afirma Amiridis. "Pero las partículas de polvo alineadas verticalmente permiten que entre un 10 y un 20% más de radiación se filtre a través de la atmósfera y alcance el suelo", asegura, lo que provoca que el planeta sea cada vez más cálido.

Un mecanismo misterioso

Era abril del año 1900, cuando un equipo de buzos que recolectaba esponjas frente a la costa de Anticitera, se encontró con los restos de un naufragio en el fondo del lecho marino. Recogieron buena parte de los materiales encontrados y aquello quedó en el olvido… hasta que dos años más tarde, el arqueólogo Valerio Stais se dio cuenta de algo poco común: incrustado en una roca, había un engranaje extraño. Cuando lo observó detalladamente, se dio cuenta de lo que era… pero no podía ser. Se trataba de una computadora analógica, que se debía de alojar en una caja de madera y que estaba compuesto por, al menos, 30 engranajes de bronce

El naufragio contenía cerámica y utensilios que determinaban claramente que el barco era del siglo II a.C. Pero, entonces, ¿qué hacía un elemento tan avanzado para la época en su interior? Tras varias investigaciones se determinó que, efectivamente, el artefacto era de esta misma época y que servía para predecir posiciones astronómicas y eclipses en un periodo de 19 años, así como predecir también la fecha exacta de seis eventos antiguos: los Juegos de Olimpia, los Juegos Píticos, los Nemeos, los de Dodona y los de la isla de Rodas. Casi nada. Y ese misterio es, precisamente, el que dio fama mundial a Anticitera.

Ahora, el mecanismo de Anticitera no es el único gran reclamo de esta isla griega, sino que es un verdadero paraíso para los científicos. Y el observatorio de Pangea se ha convertido en uno de los grandes centros de lucha contra el cambio climático, que lleva más de tres años tratando de entender algunos elementos que pueden servir para detener el calentamiento del planeta. No en vano, la UE ha financiado este proyecto con unos 20 millones de euros, donde aproximadamente 30 científicos de todo el mundo se afanan por buscar soluciones para salvar nuestro planeta a largo plazo. No en vano, la supervivencia de nuestra especie en un futuro está en juego.

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