Más riesgo en fiestas familiares que en el gimnasio: el peligro del covid y el deporte
  1. Tecnología
  2. Ciencia
ORIGEN DE UN BROTE EN GALICIA

Más riesgo en fiestas familiares que en el gimnasio: el peligro del covid y el deporte

Tras el brote en una instalación deportiva en Galicia que suma más de medio centenar de positivos, los expertos defienden que pueden ser lugares seguros. Otra cosa son las clases colectivas

placeholder Foto: Dos hombres practican crossfit con mascarilla. (EFE)
Dos hombres practican crossfit con mascarilla. (EFE)

Desde que los rebrotes pusieran prematuramente contra las cuerdas la nueva normalidad en muchos puntos de la geografía patria y consumiesen antes de tiempo la tregua que el covid hipotéticamente nos había concedido hasta entrado el otoño, son muchas cosas las actividades que han estado bajo la lupa. Locales de ocio nocturno, festejos familiares o privados que se han ido de las manos o lugares de trabajo donde las condiciones impedían mantener precauciones efectivas de seguridad han sido algunos de los casos señalados con más insistencia. Este debate había pasado de refilón, al menos hasta hace unas semanas, para los gimnasios y polideportivos municipales. Ahora el foco asociado a una de estas instalaciones en Galicia, que supera ya el medio centenar de contagios confirmados, les ha llevado a primera línea de la discusión.

Foto: Estanislao Nistal Villán, tras la entrevista. (A. V.)

Este episodio se está viviendo concretamente en la población de Meicede, perteneciente al término municipal de Arteixo en La Coruña. Tras seis nuevos confirmados por PCR este miércoles, la cifra de contagiados sube a 55. Es el segundo rebrote más numeroso vivido en esa comunidad, solo a rebufo del que obligó a cerrar A Mariña, en Lugo, pocos días antes de las elecciones gallegas. El origen parece situarse en un trabajador de un bar de una localidad cercana, usuario del centro de entrenamiento, que ha decidido suspendido las clases.

Hasta ahora, como mencionábamos, los gimnasios no habían sido protagonistas de ninguno de estos episodios sanitarios. Algo que no fue óbice para que la Generalitat de Cataluña decretase su cierre en la batería de medidas para atar en corto al covid tras su reaparición después de los capítulos vividos en Barcelona y su zona metropolitana así como en Lleida.

Una decisión que generó un malestar amplio en el gremio y que acabó siendo tumbado por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña. El órgano judicial entendía que, a pesar de la "importancia de la protección de salud pública", la ponderación entre los intereses en conflicto -económico y sanitario- no justificaba la proporcional de la medida. La pregunta es inevitable: ¿son seguros estos locales? ¿las medidas son suficientes teniendo en cuenta cosas como que la exudación es mucho más fuerte cuando se entrena?

El riesgo cero no existe

Aunque cada establecimiento es un mundo, las normas que se han establecido son en la gran mayoría de casos la reducción del aforo, el uso de mascarillas en zonas comunes, la higiene de manos antes de entrar al establecimiento, turnos de limpieza más frecuentes así como la colocación de productos para que cada usuario limpie la máquina y los materiales antes y/o después de ejercitarse. En algunos casos esto se complementa con la instalación de alfombrillas desinfectantes así como toma de temperatura en el acceso.

"Hay que partir del punto que sí se pueden producir contagios porque es un espacio cerrado y viene gente de distintos sitios. Pero en realidad, el riesgo cero no existe ni cuando estás en el exterior", explica el doctor Jesús Molina, miembro de la junta directiva de la Asociación Española de Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene, que pone como ejemplo fiestas al aire libre con una gran densidad de personas donde por razones como el consumo de alcohol se olvidan las medidas de distanciamiento y protección. "Eso tiene más peligro que cualquier restaurante o gimnasio", añade.

placeholder Foto: Reuters.
Foto: Reuters.

Este experto, sin embargo, destaca que de todos los brotes que se han registrado oficialmente "apenas uno" ha sido localizado en una instalación deportiva. "La mayoría han sido en locales de ocio nocturno, bien bares o pubs donde también convives con gente desconocida y ahí se relajan las medidas mucho más por el consumo de alcohol y el ambiente más desinhibido. Ocurre parecido en reuniones de familiares o amigos. La gente no está tan precavida porque conocen a los presentes pero eso no significa nada. Hay más peligro en un cumpleaños con conocidos que en un gimnasio", añade.

Las cifras les exculpan

Molina es "partidario" de que estos locales "sigan abiertos" porque las cifras señalan que, salvo excepciones muy concretas, son espacios seguros. "Hace falta la colaboración de todos para mantenerlos. Usuarios y propietarios o gestores". Uno de los aspectos que subraya es la responsabilidad individual de la limpieza del material. "Si yo estoy con la mancuerna no puedo esperar que al terminar la limpie alguien del gimnasio. Eso no es operativo". Otro punto es el de la mascarilla. "Por norma general, se obliga a tenerla en las zonas comunes, pero deberíamos tenerla el máximo tiempo posible".

La mayoría de establecimientos no imponen su uso cuando se está realizando una actividad aeróbica como es correr en la cinta o se entrena en una bici estática. Optan por la vía de dejar fuera de servicio una de cada dos máquinas en las zonas de cardio para mantener la distancia. "Estamos viendo que además de este sistema, otros instalan pantallas de metacrilato. Son cosas que ayudan a disminuir la posible trasmisión". ¿Es suficiente bloquear una de cada dos máquinas? "Deberíamos cuidar el tiempo también que pasamos cerca de la misma persona, por ejemplo, al correr en el gimnasio. Pero creo que con esa distancia y teniendo en cuenta que los asintomáticos tienen menos carga viral y menos facilidad para transmitir se logra un grado de seguridad adecuado".

placeholder Foto: Reuters.
Foto: Reuters.

Para Javier Cantón, profesor de biotecnología de coronavirus y doctor en virología, la clave para conocer si un espacio deportivo cerrado es más o menos peligroso habría que mirar los sistemas que utilizan (si los hay) para renovar el aire. Un hecho clave ya más que conocido y estudiado es que una mala ventilación ayuda, y mucho, a la propagación del virus, y en este caso no iba a ser menos. “No todos los gimnasios tienen aire acondicionado, no todos los aires acondicionados renuevan o filtran el aire, eso es clave”, apunta Cantón.

El caso noruego

Hay poca literatura científica sobre la relación entre estos centros deportivos y el covid-19, pero el estudio más grande hecho hasta este momento encaja con las recomendaciones y el parecer de estos dos expertos. El informe en cuestión viene a decir que no tienen que ser por defecto un foco de infección, siempre, por supuesto, que las normas sean cumplidas graníticamente, sin excepciones ni rendijas. La investigación circunscribe sus conclusiones a núcleos de población, bien ciudades o distritos, que no tengan un alto nivel de contagiados con trasmisión comunitaria descontrolada.

La prueba de campo fue realizada en Noruega por expertos de la Universidad de Oslo, que publicaron sus conclusiones como ‘preprint’ a finales de junio en medrxiv. El documento recoge cómo en varios centros deportivos de la capital escandinava no se encontró un solo positivo en semanas entre un grupo de control de más de 1.800 voluntarios. Estas personas pudieron acudir a los mismos bastante tiempo antes de que fueran abiertos oficialmente y sin saber si podían estar contagiados o no, para dar una idea realista de lo que sería la reapertura y estudiar su evolución.

placeholder Foto: Reuters.
Foto: Reuters.

Durante el periodo de análisis, a los gimnasios solo acudieron los voluntarios y el personal de los centros, respetando todas las normas de higiene y distancia. Las cifras fueron demoledoras: solo uno de los usuarios estudiados acabó contagiado y no lo hizo en el centro deportivo.

El inconveniente es tomar estos resultados como rotundos -no son pocos los blogs y páginas webs de gimnasios y cadenas que se han apresurado a hacerse eco de este informe- y transmitir una falsa sensación de seguridad, sin contar con las particularidades de este escenario. Noruega es un país con poca incidencia de la pandemia y, como explican en la revista Science, no se puede tomar este como ejemplo para lugares donde el virus esté descontrolado.

El riesgo de la zumba o el 'spinning'

Pero no todos los gimnasios ni todas las actividades y ejercicios que se hacen son iguales. “El uso de mascarillas en espacios cerrados es fundamental y debería tenerse mucho cuidado con ello. Entiendo que hay deportes de interior que pueden hacerse con mascarilla sin que suponga ningún problema grave, ejercicios cortos de repeticiones y demás. Ahora bien, el squash con mascarilla debe ser asfixiante, pero sin ella es peligroso por la forma de moverse por la misma pista ambos jugadores”., opina.

El ejemplo del ‘squash’ es muy gráfico y fácil de entender pues es una pequeña cabina cerrada en la que dos o más personas juegan y corren tras una pelota jadeando y sin parar, pero eso no quiere decir que con las máquinas de musculación, por ejemplo, debas despreocuparte. “La descontaminación de las superficies debe ser extrema para minimizar riesgos, ya que yo cojo unas pesas, luego tú y luego otro y otro. Es mucha manipulación”.

placeholder Foto: Reuters.
Foto: Reuters.

Molina pone el acento también en las clases colectivas, que muchas veces se suelen realizar en espacios más pequeños: "Ahí el riesgo es mayor. Hay que tener en cuenta que en estas actividades, que pueden durar de 30 a 60 minutos, estamos siempre cerca de las mismas personas. Además al ser una actividad aeróbica, por general, se tiende a permitir realizarlas sin la mascarilla. Aquí el tema de la ventilación, bien natural porque haya ventanas, bien por un sistema con filtrado efectivo, es también fundamental".

El Centro para el Control de Enfermedades de EEUU, más conocido por las siglas CDC, advirtió en mayo de este asunto, tras publicar un informe en el que analizaba un contagio masivo tras una clase de varias horas de zumba en Corea del Sur. 8 de las 27 personas que asistieron acabaron dando positivo y el foco alcanzó los 112 casos después de que estos contagiasen a compañeros de trabajo, familiares o amigos antes de que se cercase el brote. "Lo bueno es que casi todos los gimnasios tienen un registro al menos de entrada y probablemente también de salida. Eso puede facilitar mucho la labor de los rastreadores".

Javier Cantón pone en el objetivo las medidas de protección de los trabajadores, a los que considera con un alto grado de exposición, y añade algo que quizá se nos olvida aún: las pantallas faciales para proteger los ojos, un punto muy importante de infección. “Creo que el personal que trabaje ahí debería llevar mascarillas siempre e incluso pantallas protectoras para los ojos, y hacerse test periódicos”. "Mi recomendación sería límite de aforo, mascarillas siempre, desinfección constante, trabajadores vigilados y cuidado en los vestuarios/duchas con no tocarse la cara cuando se cambie o duche la gente”, concluye.

Coronavirus
El redactor recomienda