EPIDEMIÓLOGOS DE AGUAS RESIDUALES

De la próxima pandemia no alertará Fernando Simón sino el agua de tu WC

Cada día, cientos de abnegados trabajadores en España están recogiendo muestras de las miasmas más pestilentes. Su objetivo es detectar el virus para hacer sonar la alarma si la incidencia crece

Foto: Álvaro recogiendo muestras de aguas residuales. (Carmen Castellón)
Álvaro recogiendo muestras de aguas residuales. (Carmen Castellón)

Estaremos de acuerdo en que hay mejores planes para pasar la mañana durante una ola de calor que aproximarse, como hace Álvaro cada día, a un colector de aguas residuales para recoger con una cubeta exactamente un litro de líquido grisáceo, la cantidad justa para rellenar una botella transparente.

Desde de hace un tiempo, él y otros empleados del Canal de Isabel II, la empresa pública madrileña de aguas, están tomando unas 300 botellas por semana de diferentes estaciones de depuración o alcantarillas de la Comunidad de Madrid. Todas estas botellas partirán rumbo a dos laboratorios de Valencia, pioneros en el análisis epidemiológico de las aguas residuales, que buscarán restos del coronavirus SARS-CoV-2 que alerten de un incremento de casos en un barrio determinado de la ciudad. En 24 horas, el Canal ya tiene los resultados en su poder.

Álvaro recoge una muestra en la depuradora. (Carmen Castellón)
Álvaro recoge una muestra en la depuradora. (Carmen Castellón)

Esta es una de las medidas que la presidenta Isabel Díaz Ayuso adelantó el pasado miércoles de cara a prevenir una segunda ola potente de covid-19. Las más sonadas fueron el uso obligatorio de mascarillas o la discutida 'cartilla covid-19', pero también listó este estudio que sitúa a Madrid entre las ciudades que rastrean sus aguas negras en busca de señales que indiquen un aumento de los casos. La clave de la epidemiología de aguas residuales es que hay fragmentos de ARN viral que son excretados con las heces, por lo que lo que hasta ahora eran simples cloacas pueden convertirse en un potente arma de prevención.

La ruta de Álvaro le ha traído esta mañana a la depuradora de Viveros de la Villa, muy próxima al palacio de La Moncloa y al río Manzanares, al que prácticamente alimenta en su tramo urbano.

"Por aquí el río habitualmente entra a 0,5 metros cúbicos por segundo y cuando sale de Madrid está en más de seis metros cúbicos por segundo", dice Eduardo de Elio, jefe del área de depuración de la cuenca del Manzanares. Lo que quiere señalar es que el río, cuando corre por Madrid, está prácticamente compuesto de aguas antiguamente fecales que vuelven a la naturaleza regeneradas en plantas como ésta. "La renaturalización que se ha hecho del río no sería posible si esta depuradora no funcionara bien", sentencia.

Hasta ahora la herramienta ha servido para detectar cuándo llegó el coronavirus a España por primera vez —en Barcelona o Valencia se ha identificado la presencia del SARS-CoV-2 a mediados de enero usando análisis similares— pero ahora, mientras se afina su uso, servirá para hacer sonar la alarma si de repente se detectan, en un punto concreto de muestreo, aumentos en la cantidad de virus detectado.

Genómica del agua negra

"Buscamos material genético porque el virus en sí está inactivado", explica a El Confidencial Juan Sánchez, director de innovación e ingeniería del Canal. "Estamos orientando el laboratorio hacia la genómica, en principio para el SARS-CoV-2, luego ya veremos. Este proyecto tiene en principio un horizonte de nueve meses".

Gran parte del potencial de esta herramienta es que, como hizo John Snow con las fuentes londinenses para detectar cuáles estaban contagiando de cólera a los vecinos, permite asociar un aumento de la incidencia a una zona muy concreta de la ciudad.

Agua en proceso de depuración. (Carmen Castellón)
Agua en proceso de depuración. (Carmen Castellón)

"De los 400.000 pozos que tenemos en la CAM hemos seleccionado 120 depuradoras y 180 puntos de alcantarillado, de los que tomamos una muestra a la semana", dice Sánchez. "La idea es que sean representativos de la cuenca en la que están ubicados, que en algunos casos pueden corresponder con un barrio o un distrito". Además, la 'señal' del virus es más fuerte cuanto menos distancia haya recorrido por la red de alcantarillado, con lo cual, con un poco de práctica, podríamos saber prácticamente de qué bloques de viviendas procede el brote detectado. Para eso aún queda, dado que el proyecto acaba de echar a andar.

Prometedor pero aún verde

La pandemia ha impulsado esta joven disciplina, que hasta ahora se empleaba normalmente para tratar de dibujar el consumo de drogas en una ciudad a partir de los restos de cocaína y otras sustancias. En cuanto a enfermedades, solía enfocarse en enterovirus, norovirus o bacterias concretas como la que provoca la legionelosis.

Ahora, todos los esfuerzos se centran en el nuevo coronavirus, aunque aún los diferentes equipos de todo el mundo que están practicando esta epidemiología de las cloacas no se ponen de acuerdo en qué partes conviene centrar los esfuerzos identificativos. A principios de junio, un 'pre-print' de la Universidad de Barcelona afirmaba haber encontrado SARS-CoV-2 en las aguas de Barcelona en marzo de 2019. Sin embargo, sólo habían encontrado dos enzimas (IP2 e IP4) compatibles con otros coronavirus como los del resfriado común, que como el SARS emplean para multiplicarse. Los otros marcadores que se buscaban y aparentemente son más sensibles a la presencia del virus, los nucleótidos N1, N2, N3 o el gen E no aparecieron en aquel análisis pero sí en el de enero de 2020.

Una vez las muestras de aguas residuales llegan a Valencia, estas se reducen mediante procesos de filtración o centrifugación hasta un microlitro, es decir, una millonésima parte de la botella que llegó al laboratorio.

El agua sale, ya depurada, hacia el Manzanares. (Carmen Castellón)
El agua sale, ya depurada, hacia el Manzanares. (Carmen Castellón)

"En este caso usamos la técnica de tres dianas", explica Sánchez. "Escogemos tres trozos identificativos del virus para que no haya error, aunque es verdad que ahora mismo hay varias técnicas distintas con criterios que están buscando ser unificados". En este caso, según explican los responsables de la analítica en este estudio, se buscan las citadas tres regiones del gen N del virus: N1, N2 y N3.

A partir de ahí, desde el Canal de Isabel II pueden colocar en un mapa de Madrid los niveles de SARS-CoV-2 detectados en cada uno de los 300 puntos de muestreo o ver su evolución. De momento están tratando de apretar bien las tuercas de todo este mecanismo, que en septiembre estará ya calibrado para detectar la amenaza desde el momento en que tiremos de la cisterna.

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