IMPACTO DURADERO EN EL NIÑO

La depresión en el embarazo eleva un 70% el riesgo de depresión de los hijos

Siempre se dice que los bebés son como esponjas, referido a la mayor capacidad de aprendizaje cuando son pequeños. Esto, aparentemente positivo, también tiene connotaciones negativas

Foto: La depresión durante y tras el embarazo trae consecuencias a los hijos. Foto: Pixabay
La depresión durante y tras el embarazo trae consecuencias a los hijos. Foto: Pixabay

Siempre se dice que los bebés son como esponjas, referido a la mayor capacidad de aprendizaje cuando son pequeños. Esto, aparentemente positivo, también tiene connotaciones negativas, ya que un reciente estudio de investigadores estadounidenses concluye que la depresión durante el embarazo y tras el parto de las madres incrementa, y mucho, el riesgo de que su descendencia sufra depresión en la adolescencia y de adultos.

Según los investigadores del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas en Houston (Estados Unidos), la depresión materna puede desembocar en que las probabilidades de depresión en los hijos se eleven en un 70%.

Este es el primer estudio que examina los efectos de la depresión materna en niños de más de 12 años y se ha publicado en la revista científica 'JAMA Network Open'.

Entre el diez y el 20% de las madres, afectadas

Según los autores, entre el diez y el 20% de las madres experimentan depresión perinatal, que incluye el embarazo (prenatal) o el primer año después del nacimiento (postnatal). La depresión perinatal se ha asociado con la reducción de las tasas de crecimiento, la malnutrición y el aumento del riesgo de problemas de salud y obesidad en la infancia.

"Muestra que la depresión perinatal no sólo afecta negativamente a la madre, sino que también tiene un impacto negativo duradero en el niño"

"Hay muchos estudios que analizan la forma en que la depresión perinatal afecta el crecimiento o el bienestar emocional de un niño, pero queríamos analizar cómo afecta a la descendencia en su vida posterior", explica Vaishali Tirumalaraju, doctora y cirujana de la Universidad de Texas en Houston, en declaraciones recogidas por Neuroscience News.

"Descubrimos que los hijos de madres que tenían depresión perinatal, especialmente depresión prenatal, tenían una mayor probabilidad de tener depresión cuando crecieran", añade Sudhakar Selvaraj, profesor asistente de Psiquiatría de la universidad estadounidense. "Esto es importante porque muestra que la depresión perinatal no sólo afecta negativamente a la madre, sino que también tiene un impacto negativo duradero en el niño".

Para los autores, esta investigación llega en un momento de mayor estrés y tensión en la salud mental para las embarazadas y madres primerizas a causa de la pandemia de coronavirus.

"Los embarazos durante estos tiempos son particularmente estresantes dada la situación social y las pautas de distanciamiento físico vigentes”, escriben los autores. “El estrés puede causar cambios en los hábitos alimenticios, menos deseo de hacer ejercicio y, en general, menos conductas saludables que pueden llevar a la depresión".

Necesidad de ayuda

El estudio muestra el impacto potencial a largo plazo de la depresión en la descendencia y, por lo tanto, la necesidad de una evaluación adecuada para que las madres puedan recibir los recursos y la ayuda que necesitan.

Los autores del estudio también afirman que es necesaria más investigación sobre los factores involucrados en la transmisión del riesgo de depresión y las evaluaciones de cómo reducir este riesgo podrían ayudar a desarrollar futuras estrategias para mitigar los trastornos depresivos en el embarazo.

Ciencia

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios