SESGO DE CONFIRMACIÓN

Así 'esconde' el cerebro la información que contradice nuestras creencias

Un estudio demuestra que nuestros cerebros se vuelven ciegos a la evidencia contraria cuando estamos muy confiados

Foto: Ideas (Foto: Pexels)
Ideas (Foto: Pexels)

Cuando las personas tienen mucha confianza en una decisión, toman la información que confirma su decisión, pero no procesan la información que la contradice, según un estudio de imágenes cerebrales de la University College de Londres (Reino Unido).

Este estudio, que se ha publicado en la revista científica 'Nature Communications', ayuda a explicar los procesos neuronales que contribuyen al sesgo de confirmación arraigado en los procesos de pensamiento de la mayoría de las personas.

"Estábamos interesados en los mecanismos cognitivos y neuronales que hacen que las personas ignoren la información que contradice sus creencias, un fenómeno conocido como sesgo de confirmación", explica Max Rollwage, de la University College de Londres. "Por ejemplo, los escépticos del cambio climático podrían ignorar las pruebas científicas que indican la existencia del calentamiento global".

Según los investigadores, "aunque los psicólogos conocen desde hace mucho tiempo este sesgo, los mecanismos subyacentes aún no se han comprendido. Nuestro estudio encontró que nuestros cerebros se vuelven ciegos a la evidencia contraria cuando estamos muy confiados, lo que podría explicar por qué no cambiamos de opinión a la luz de la nueva información".

Para el estudio, se pidió a 75 participantes que juzgaran si una nube de puntos se movía hacia el lado izquierdo o derecho de la pantalla de un ordenador y dar una calificación de confianza (cuán seguros estaban en su respuesta), en una escala móvil del 50% seguro al 100% seguro. Después de esta elección inicial, se les mostraron los puntos en movimiento de nuevo y se les pidió que tomaran una decisión definitiva.

La información se hizo aún más clara la segunda vez y podía ayudar a los participantes a cambiar de opinión si habían cometido un error inicialmente. Sin embargo, cuando las personas estaban seguras de su decisión inicial, rara vez usaban esta nueva información para corregir sus errores.

Las personas que tenían opiniones políticas radicales no eran tan buenas como las moderadas a la hora de saber cuándo se equivocaban

A 25 de los participantes también se les pidió que completaran el experimento en un escáner cerebral de magnetoencefalografía . Los investigadores monitorearon su actividad cerebral mientras procesaban el movimiento de los puntos. Basándose en esta actividad cerebral, los investigadores evaluaron el grado en que los participantes procesaron la nueva información presentada.

Cuando las personas no estaban muy seguras de su elección inicial, integraron la nueva evidencia con precisión. Sin embargo, cuando los participantes tenían mucha confianza en su elección inicial, sus cerebros estaban prácticamente ciegos a la información que contradecía su decisión pero permanecían sensibles a la información que confirmaba su elección.

Los investigadores dicen que en los escenarios del mundo real, en los que las personas están más motivadas para mantener sus creencias, el efecto puede ser aún más acusado. "El sesgo de confirmación se investiga a menudo en escenarios que implican decisiones complejas sobre temas como la política", señala a Neuroscience News Steve Fleming, de la University College de Londres.

"Sin embargo, la complejidad de tales opiniones hace difícil desenmarañar los diversos factores que contribuyen al sesgo, como el deseo de mantener la autoconfianza con nuestros amigos o grupo social. Mediante el uso de simples tareas de percepción, fuimos capaces de minimizar tales influencias motivacionales o sociales y precisar los factores de procesamiento de pruebas alteradas que contribuyen al sesgo de confirmación".

Cuanto más radical, peor

En un estudio anterior, el equipo de investigación había encontrado que las personas que tenian opiniones políticas radicales, en cualquier extremo del espectro político, no eran tan buenos como los moderados a la hora de saber cuándo se equivocaban, incluso sobre algo que no estaba relacionado con la política.

Los investigadores destacan que la comprensión del mecanismo que causa el sesgo de confirmación puede ayudar a desarrollar intervenciones que podrían reducir la ceguera de las personas a la información contradictoria. "El papel de la confianza inexacta en la promoción del sesgo de confirmación indica que la capacitación de las personas para aumentar su autoconciencia puede ayudarlas a tomar mejores decisiones", concluyen.

Ciencia

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