LA CALIDAD DEL AGUA, EN PELIGRO

La amenaza oculta del cambio climático que ni los científicos conocían: los lagos

Científicos internacionales denuncian de la falta de investigación sobre los lagos y sus algas, algo que puede afectar de manera importante al ser humano

Foto: Lago Niamawi. (Wikimedia Commons)
Lago Niamawi. (Wikimedia Commons)

Un equipo internacional de científicos acaba de alertarnos de una consecuencia terrible del cambio climático que, quizás, no habíamos tenido en cuenta. Con la crisis climática, los lagos de todo el mundo pueden cambiar drásticamente, amenazando la salud del ecosistema y la calidad del agua.

Los fenómenos meteorológicos extremos pueden provocar grandes cambios en nuestro planeta. Uno de ellos se produce en los lagos, más específicamente en las algas, una de las bases de cadena alimentaria, de las que todavía no se tiene un conocimiento certero de cómo van a reaccionar ante la crisis climática.

Un equipo de 39 investigadores, pertenecientes a 20 países de cuatro continentes, ha investigado cómo pueden responder los ecosistemas lacustres a eventos de tormentas extremas. El problema es que, señalan los científicos, no se puede predecir de manera certera cómo responderán los lagos a tormentas más frecuentes e intensas y al calentamiento global. Y eso no es nada bueno.

Algas, base de la cadena alimentaria

"Si los fenómenos meteorológicos extremos cambian significativamente el carbono, los nutrientes o el ciclo energético en los lagos, será mejor que lo descubramos rápidamente", señala a SciTechDailyJason Stockwell, un ecologista acuático de la Universidad de Vermont (Estados Unidos) que lideró la investigación, "porque los lagos pueden volverse, como un bombilla, de un estado saludable a uno insalubre, y puede ser difícil o imposible volver a recuperarlos de nuevo". En la investigación se estudió el fitoplancton, plantas microscópicas que comúnmente conocemos como algas. "El fitoplancton es particularmente preocupante porque es la base de la cadena alimentaria", explica Stockwell, "y un motor crítico de la calidad del agua".

"Debemos aprender rápidamente más para poder responder al cambio climático en los lagos de todo el mundo. Sin lagos sanos, estamos hundidos"

Según este investigador, existe bastante conocimiento de cómo responden físicamente los lagos ante las tormentas extremas: mezclas de columnas de agua, cambios de temperatura y sedimentos que la enturbian. Pero la respuesta física del lago es sólo una parte de la historia. El impacto biológico de las tormentas en el fitoplancton y otras plantas y animales es fundamental para saber de qué manera se comportan los lagos, algo que los científicos desconocen. Analizando diversas investigaciones anteriores, el estudio ha evidenciado que la comunidad científica tiene una mala comprensión de cómo el fitoplancton responde a las tormentas o cómo sus respuestas pueden diferir por tipos de tormenta, por tipo de lago, o por la época del año.

¿Cuál es la solución? Según estos científicos, es necesaria mucha mayor investigación. Sugieren la integración de modelos físicos de cuencas hidrográficas y lagos con modelos biológicos para predecir mejor las respuestas del fitoplancton a los cambios inducidos por tormentas. Además, plantean programas continuos y ampliados de monitorización de lagos a largo plazo, junto con redes de sensores electrónicos de alta frecuencia, para evaluar cambios a corto plazo, patrones emergentes y respuestas a largo plazo de lagos y calidad del agua ante eventos de tormenta.

"Debemos aprender rápidamente más, para poder responder mejor a la amenaza muy real y apremiante del cambio climático en los lagos de todo el mundo", concluye Stockwell. "Sin lagos sanos, estamos hundidos".

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