LA MELANINA, LA CLAVE

Así es el hongo del reactor de Chernóbil que no muere y se alimenta de radiación

Esto sugiere que podría haber lugares en el espacio donde haya organismos que puedan sobrevivir en ambientes llenos de radiación

Foto: Vista aérea del reactor cuatro de la central nuclear ‘Vladimir Illich Lenin’ de Chernóbil en Prípiat, 26 de abril de 1986
Vista aérea del reactor cuatro de la central nuclear ‘Vladimir Illich Lenin’ de Chernóbil en Prípiat, 26 de abril de 1986

Los científicos descubrieron un tipo de hongo en Chernóbil que, no solo no moría ante la radiación, sino que se alimentaba de ella. Ahora, una investigación revela el por qué.

En 1991, los científicos hallaron unos extraños hongos creciendo en las paredes del reactor de Chernóbil (Ucrania), lo que les desconcertó debido al ambiente de extrema y fuerte radiación que había en el mismo. Fruto de sus investigaciones, descubrieron que a los hongos no les afectaba la radiación y que, curiosamente, se sentían atraídos por ella.

Ahora, un grupo de científicos ha logrado documentar cerca de 200 especies de hongos, de diferente resistencia, que habitan las ruinas de la antigua central nuclear rusa. En su trabajo, publicado en una revista del Centro Nacional para la Información Biotecnológica de Estados Unidos, se explica cómo estos hongos han logrado fortalecerse y ser capaces de soportar los altos niveles de radiación. Algunos, de hecho, se alimentan de ella: "hongos negros" o radiotróficos.

Melanina, como los humanos

La clave está en la melanina, un pigmento que está presente en la piel de los seres humanos y que nos ayuda a protegernos contra la radiación ultravioleta, que permite a estos hongos convertir la radiación gamma en energía química para su crecimiento y que les ha podido ayudar a protegerse de la radiación.

A los hongos no les afectaba la radiación y, curiosamente, se sentían atraídos por ella

Después del accidente nuclear, los hongos fueron los primeros organismos en aparecer en Chernóbil y los investigadores querían averiguar cómo podían prosperar en un entorno así: los hongos dentro de la planta nuclear tenían más melanina que los hallados fuera de la zona de exclusión.

Este tipo de hongos "invencibles" sugiere que podría haber lugares en el espacio donde haya organismos que puedan sobrevivir en ambientes llenos de radiación. Según Fox News, un artículo de 2008 de Ekaterina Dadachova, entonces del Albert Einstein College of Medicine en Nueva York, señalaba que seguramente había más ejemplos de hongos resistentes a la radiación. "Se han encontrado grandes cantidades de esporas fúngicas con altas cantidades de melanina en depósitos del período Cretácico temprano, cuando muchas especies de animales y plantas se extinguieron. Este período coincide con el período en el que la Tierra perdió su 'escudo' contra la radiación cósmica", señalaba Dadachova.

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