Con un presupuesto de 200 millones de euros

España lidera un proyecto para desarrollar nuevos antibióticos en tuberculosis

Según los investigadores, "tendríamos que sentirnos súper orgullosos de que este gran proyecto esté liderado en la parte académica por instituciones españolas públicas"

Foto: La tuberculosis sigue afectando a ocho millones de personas cada año, de las que mueren el 20 por ciento (Reuters/Magali Druscovich)
La tuberculosis sigue afectando a ocho millones de personas cada año, de las que mueren el 20 por ciento (Reuters/Magali Druscovich)

Un grupo de científicos españoles lidera el proyecto 'ERA4TB' (Acelerador de Régimen Europeo para la Tuberculosis, por sus siglas en inglés). Se trata de uno de los mayores proyectos científicos en tuberculosis, que busca acelerar el desarrollo de una nueva generación de antibióticos contra todos los tipos de esta enfermedad, pero especialmente en las formas resistentes a los fármacos ya existentes.

Este consorcio cuenta con 31 socios públicos y privados y cinco colaboradores a nivel mundial. Está coordinado por la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M), dirigido por la compañía GSK España y con la dirección científica del Instituto Pasteur de Francia. Con un presupuesto de más de 200 millones de euros, de los que una cuarta parte se vehiculará desde Madrid. 'ERA4TB' está financiado por el Programa Marco de Investigación e Innovación de la Unión Europea (UE), Horizonte 2020, así como por la industria farmacéutica europea a través de la Federación Europea de Industrias y Asociaciones Farmacéuticas (EFPIA).

Los principales responsables del proyecto, que durará seis años, explican cuál es su importancia para la ciencia de nuestro país. El líder del proyecto, David Barros, explica que "en España nos tendríamos que sentir súper orgullosos de que este gran proyecto esté liderado en la parte académica por instituciones españolas públicas, y de que la parte farmacéutica también esté en España. Si el proyecto es exitoso, va a contribuir en abrirnos y en convertirnos en un foco de atención para desarrollar eventualmente este mismo tipo de proyecto en otras enfermedades".

Se necesitan nuevos antibióticos

El coordinador del consorcio, Juan José Vaquero, del Departamento de Bioingeniería e Ingeniería Aeroespacial de la UC3M, cree que el impacto del proyecto será "notable. Uno de los objetivos es que este consorcio perdure en el tiempo. Esperamos que después de los seis años el impacto sea notable: primero, porque hayamos constituido un polo de atracción en investigación y desarrollo de fármacos para tuberculosis en Madrid. Y segundo, que tengamos una infraestructura que sea única en algunos aspectos y atractiva para atraer ensayos a España".

No hay nada igual en todo el mundo en cuanto a los seis años de duración, el montante económico y los recursos a nuestra disposición

Barros añade que "no existe nada igual" como esta iniciativa: en ningún sitio hay un proyecto de colaboración en el área de tuberculosis como este, donde hay una molécula prometedora y la convirtamos en algo listo para ensayos en pacientes. No hay nada igual en todo el mundo en cuanto a los seis años de duración, el montante económico y los recursos a nuestra disposición".

La tuberculosis, causada por la bacteria 'Mycobacterium tuberculosis', es la principal causa de muerte por enfermedad infecciosa en el mundo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), 10 millones de personas enfermaron de tuberculosis en 2018 y 1,6 millones murieron. Aunque su incidencia está disminuyendo, la variedad de la infección resistente constituye una amenaza para la salud pública. Su tratamiento consiste en combinar tres o cuatro antibióticos, todos ellos desarrollados hace más de 60 años. La duración mínima del tratamiento es de seis meses, aunque si la infección es del tipo resistente, puede alargarse hasta los dos años.

Los países en vías de desarrollo es donde más problemas se generan (Reuters/Magali Druscovich)
Los países en vías de desarrollo es donde más problemas se generan (Reuters/Magali Druscovich)

Alberto Borobia, especialista en Farmacología Clínica del Hospital La Paz de Madrid, señala que "el aumento de las resistencias en un problema a nivel mundial. El uso de antibióticos en los últimos años no ha ido parejo con el desarrollo de nuevas moléculas, con lo cual se está convirtiendo en un problema porque, con estos microorganismos resistentes, cada vez es más complicado el tratamiento con los antibióticos actuales. No se desarrollan de una manera rápida nuevas moléculas que puedan atajar estas infecciones multirresistentes".

En este sentido, otro de los investigadores, José Antonio Ainsa, del Departamento de Microbiología, Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Zaragoza, recuerda que "muchos de los antibióticos ya disponibles no siempre funcionan con la tuberculosis. Los fármacos que tenemos son menos que para otras enfermedades infecciosas. Y, además, el tratamiento consiste en una combinación de dos o cuatro fármacos, por lo que si la bacteria se vuelve resistente nos quedamos sin antibióticos para hacerle frente".

'ERA4TB' parte de moléculas ya conocidas en avanzado estado preclínico para acelerar su investigación, hasta llegar a la realización de ensayos clínicos fase I en voluntarios sanos, donde se verifica la seguridad y eficacia del compuesto, así como su mejor posología. Este proceso conlleva un coste de entre diez y 20 millones de euros y puede durar hasta seis años.

España, una potencia

Vaquero afirma que "partiendo de una colección de potenciales moléculas que pueden ser eficaces, queremos acelerar todo el proceso que va desde que tenemos un candidato hasta los ensayos clínicos en pacientes. El proyecto pretende reducir ese tiempo al mínimo posible y también los costes asociados. No solo llevar los candidatos a ensayos clínicos, sino dejarlos listas para que puedan pasar a las fases II".

Según la Organización Mundial de la Salud, diez millones de personas enfermaron de tuberculosis en 2018 y 1,6 millones murieron

Con su gran amalgama de socios, el proyecto adopta una vía de desarrollo de fármacos en paralelo, que permite la investigación simultánea de más de una docena de moléculas potencialmente efectivas contra la tuberculosis, y no solo de una en una como en proyectos más pequeños. El consorcio tiene como gran objetivo conseguir llevar a ensayos clínicos al menos seis nuevos antibióticos y dos combinaciones que sean tratamientos seguros y eficaces contra cualquier forma de tuberculosis.

Cuatro organizaciones del proyecto están ubicadas en la Comunidad de Madrid: la UC3M, el Servicio Madrileño de Salud (SERMAS), GSK y Synapse Managers. Además de coordinar el proyecto, el grupo que dirige el profesor Vaquero en la UC3M es el responsable del área de imagen biomédica de la iniciativa. Este grupo tiene una parte muy activa tanto en el desarrollo de nuevos equipos de diagnóstico por imagen como en la implementación de tecnologías de inteligencia artificial, tales como el aprendizaje profundo (que permitan cuantificar el avance de la enfermedad a partir de diferentes modalidades de imagen).

La tuberculosis se cobra cada año más de un millón y medio de víctimas (Reuters/Magali Druscovich)
La tuberculosis se cobra cada año más de un millón y medio de víctimas (Reuters/Magali Druscovich)

Por su parte, el SERMAS se encargará de la coordinación de los estudios de primera administración en humanos previstos en el proyecto y otros ensayos en fase I. Asimismo, pondrá a disposición del consorcio su infraestructura hospitalaria para la realización de los estudios que sean necesarios. La empresa GSK lidera el proyecto y aporta recursos científicos y un número importante de los nuevos compuestos que se van a investigar. A su vez, la empresa Synapse Managers, especializada en proyectos de investigación biomédica internacionales, se encargará de la gestión del consorcio.

Por último, participa en la iniciativa otra organización española, un equipo mixto de investigadores de la Fundación ARAID y de la Universidad de Zaragoza (UNIZAR). En la institución aragonesa se va a acondicionar una instalación única en Europa en el ámbito público dedicada a la tecnología Hollow-Fiber Infection Model (HFIM), un biorreactor en un laboratorio de seguridad biológica de nivel 3 que permite la manipulación e investigación de patógenos humanos, como es el caso del parásito de la tuberculosis. Además, el equipo de esta universidad pondrá a punto un novedoso sistema de análisis que permitirá identificar antibióticos con capacidad para interferir con los sistemas con los que la bacteria interacciona con el paciente infectado.

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