SUDHIR BATHIA, INDIO RESIDENTE EN ALEMANIA

Crisis en China es oportunidad: este hombre puede forrarse con el virus mortal de Wuhan

El coronavirus chino suma ya nueve muertos y más de 400 infectados. La carrera por desarrollar métodos diagnósticos y vacunas para detenerlo acaba de comenzar, pero ya hay quien lleva ventaja

Foto: Sudhir Bathia, con uno de sus test diagnósticos. (Reuters)
Sudhir Bathia, con uno de sus test diagnósticos. (Reuters)

Cuando suenan las alarmas por una nueva epidemia, Sudhir Bathia se arremanga la camisa. Este virólogo indio afincado en Duisburgo, Alemania, ya protagonizó muchos titulares hace tres años, cuando la amenaza del Zika asolaba Brasil con docenas de bebés nacidos con microcefalia poco antes de que el país celebrara los Juegos Olímpicos. Del virus se sabía muy poco y además era casi imposible distinguir sus síntomas iniciales de los del dengue, la malaria o la fiebre amarilla.

[Última hora del coronavirus de China]

Su empresa, Genekam Biotechnology, fue una de las primeras en desarrollar un test específico para detectar el Zika. Los test de diagnóstico rápido de enfermedades conocidas como la malaria cuestan ya menos de un euro, pero entrar pronto en una de estas carreras puede resultar muy lucrativo. Además, en su sector, la ruleta de las oportunidades nunca deja de girar. Antes del Zika vino el brote de ébola de África Occidental, y un poco después el síndrome respiratorio por coronavirus de Oriente Medio o MERS.

Por ello, cuando a finales de 2019 comenzaron a escucharse noticias sobre un misterioso virus en China, inicialmente denominada "enfermedad del mercado de marisco de Wuhan", Bathia se puso a trabajar. Coincidiendo con la primera víctima, un hombre de 61 años y enfermedad renal que frecuentaba el mercado, el Gobierno chino publicó el genoma del virus asesino.

Hoy, lo que ha resultado ser un coronavirus procedente de murciélagos que había sufrido una mutación y, con ella, la posibilidad de infectar a seres humanos, ha saltado a Taiwán, Japón, Tailandia, Corea del Sur y por último a Estados Unidos. Ha dejado de momento nueve víctimas y más de 400 casos confirmados.

Con el genoma en la mano, Bathia se puso a desarrollar un test de diagnóstico para el mal de Wuhan, lo ha finalizado en cuestión de días y comenzará a comercializarlo el próximo lunes a un precio de entre 500 y 799 euros por 100 unidades.

Muestra de los primeros test desarrollados contra el virus de Wuhan. (Genekam)
Muestra de los primeros test desarrollados contra el virus de Wuhan. (Genekam)

"Esta cepa de coronavirus es un virus de ARN, quiere decir que podemos someterlo a un diagnóstico molecular. Si aislamos el ARN del virus y lo amplificamos, podemos detectarlo en tiempo real", explica el virólogo a El Confidencial. "El problema con este virus es que hay muchos otros coronavirus muy cercanos a este, es un virus de murciélagos y eso es un problema, que debe ser identificado de forma muy clara".

En realidad, en su empresa están desarrollando varios test, uno para detectar específicamente el virus de Wuhan y otros para distinguir entre esta cepa y otros virus de murciélago como el coronavirus que provoca el síndrome respiratorio de Oriente Medio.

"Basta con una muestra de sangre, oral, nasal o respiratoria para tener el resultado en tiempo real"

"Basta con una muestra de sangre, pero dada la naturaleza del virus, también se podría obtener de una muestra oral, nasal o respiratoria", explica Bathia.

La carrera por ser los primeros en tener estos test es despiadada. En casi todos los países de la zona hay equipos trabajando contrarreloj para ser los primeros en poner en el mercado algo que hoy es extremadamente valioso, pero dentro de unos meses no valdrá ni la mitad. Por ejemplo, en Singapur, donde los científicos que más ventaja llevan anunciaron esta semana que aún tardarán dos meses en tener su versión del test.

Vacuna en desarrollo

Su objetivo con estos test no es solo ofrecerlos en China y sus alrededores, sino a cualquier país que quiera adquirir un método fiable para evitar que el mal de Wuhan entre en su territorio. Actualmente, la única forma es medir la temperatura de los viajeros con termómetros láser para estimar si hay alguien con algunos grados de más. Esto, sin embargo, tiene dos problemas: no filtra a aquellos en una fase primeriza de infección y sí a otros que puedan tener unos grados de más por gripe u otra causa.

Taiwaneses llevando máscaras en el metro, ayer, 21 de enero. (EPA)
Taiwaneses llevando máscaras en el metro, ayer, 21 de enero. (EPA)

Y mientras comienza a comercializar sus diagnósticos en tiempo real, Bathia piensa ya en el siguiente paso: la vacuna contra el coronavirus que atemoriza a China y a medio mundo.

"Creo que tenemos una muy buena oportunidad para hacer una vacuna contra este tipo de virus, aunque aún hay que ver de qué parte del virus pueden extraerse anticuerpos neutralizadores", explica a este periódico. "Todavía llevará tiempo hacer estudios 'in vitro' y en modelos animales".

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