VALENCIA Y BALEARES BATEN RÉCORDS

La borrasca Gloria provoca la ola más grande jamás medida en el Mediterráneo

Una medición de las siete de la mañana del martes superó en casi 30 centímetros el récord anterior, que se alcanzó en el año 2003

Foto: Las imágenes que está dejando la borrasca Gloria en el Mediterráneo son impresionantes (EFE/Enric Fontcuberta)
Las imágenes que está dejando la borrasca Gloria en el Mediterráneo son impresionantes (EFE/Enric Fontcuberta)

Cuatro víctimas mortales, 33 provincias en alerta, miles de escolares sin poder ir al colegio o localidades aisladas por la nieve son solo algunas de las consecuencias del paso de la borrasca Gloria por nuestro país. Y aunque la previsión es que a partir de este miércoles la situación mejorará exponencialmente, el este de España aún sigue sufriendo las acometidas del vendaval.

[Después de Gloria vendrá Herve: quién bautiza a las borrascas y tormentas]

Una de las imágenes que ha dejado Gloria es una mar embravecida en una zona que no está acostumbrado a ello. El Mediterráneo no es una zona que suela ver olas gigantes, pero estos días han sido la excepción: tanto, que se ha llegado a medir la ola más grande jamás registrada en el Mediterráneo occidental.

Tal y como señalan desde Puertos del Estado, este martes 20 de enero a las siete de la mañana una boya ubicada en Valencia registró 8,44 metros de altura, un dato que lleva a pensar a los expertos que algunas olas han podido alcanzar una altura de hasta 13,5 metros. El anterior registro databa de 2003 y se produjo en Mahón, donde una boya midió una ola de 8,15 metros.

Datos históricos

No es el único récord que ha batido Gloria a su paso por nuestro país. La boya de Dragonera, situada en Baleares, ha marcado otro máximo histórico, en su caso de 7,97 metros de altura. En los 14 años que lleva colocada, nunca había superado los seis metros y medio de altura, por lo que el salto es muy significativo.

Una boya de Valencia midió una ola de 8,44 metros, superando en casi 30 centímetros el récord anterior que databa de 2003

Estas boyas son muy complejas tecnológicamente: tienen sensores meteorológicos, de oleaje y de profundidad que obtienen datos constantemente, ya que se produce una medición de oleaje de 30 minutos de duración cada hora, registrando dos datos por segundo. Toda esa información se almacena en un ordenador interno, que envía la información periódicamente.

Para que las boyas no se muevan del lugar en el que son instaladas, se encuentran atadas a una línea de fondeo que las mantiene en una posición fija. Necesitan de un mantenimiento periódico, por lo que cada cuatro ó seis meses se les revisa desde la línea de fondeo hasta cada uno de los sensores que contiene, pasando por las baterías, las balizas o los sistemas de transmisión vía satélite, entre otras partes.

Ciencia

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios