MENOR EXPOSICIÓN EN LAS ÚLTIMAS DÉCADAS

Hay menos casos de demencia, ¿debemos darle las gracias al plomo?

A pesar del incremento de factores de riesgo como la obesidad y la diabetes, los casos de demencia disminuyen

Foto: La demencia, una de las más graves enfermedades del mundo contemporáneo. Foto: Pixabay.
La demencia, una de las más graves enfermedades del mundo contemporáneo. Foto: Pixabay.

La disminución de las personas que sufren demencia, a pesar del incremento de la obesidad y la diabetes, factores de riesgo de esta enfermedad, podría tener una razón insospechada. Un reciente estudio, llevado a cabo por investigadores canadienses, justifica este descenso por una menor exposición al plomo.

Diversos estudios en los últimos años señalan una prometedora tendencia a la baja en la incidencia y prevalencia de la demencia. Esto ha sorprendido a los expertos, ya que unos factores de riesgo de la enfermedad, como la obesidad y la diabetes en la mediana edad, han aumentado de manera importante en los últimos tiempos.

Una reciente investigación de científicos de la Universidad de Toronto (Canadá) sugiere que la disminución de las tasas de demencia puede ser el resultado de las diferencias generacionales en la exposición al plomo. "Aunque el impacto negativo de la exposición al plomo en el coeficiente intelectual de los niños es bien conocido, se ha prestado menos atención a los efectos acumulativos de toda una vida de exposición en la cognición y la demencia de los adultos mayores", señala a Neuroscience News Esme Fuller-Thomson, autora principal del estudio, que se publica en la revista científica 'Journal of Alzheimer’s Disease'.

Mucha menor exposición

La gasolina con plomo fue una fuente de contaminación atmosférica entre la década de los 20 y los 70 del siglo pasado. Con su eliminación gradual, los niveles de plomo en la sangre de los ciudadanos cayeron en picado, descendiendo a la mitad el nivel de exposición a este metal.

Si se confirma el vínculo, "podemos esperar mejoras continuas en la incidencia de la demencia durante muchas décadas más"

"Los niveles de exposición al plomo cuando era niña en 1976 eran 15 veces lo que son hoy en día", aclara Fuller-Thomson. "Entonces, el 88 por ciento de nosotros tenía niveles de plomo en la sangre por encima de 10 microgramos (0,01 miligramos) por decilitro (10 litros). En 2014, solo el uno por ciento de los niños tenía niveles de plomo en la sangre superiores a 10 microgramos por decilitro".

El plomo es una neurotoxina capaz de cruzar la barrera hematoencefálica, que protege el cerebro de ataques externos. Estudios en animales e investigaciones sobre individuos expuestos al plomo han sugerido un vínculo entre la exposición al plomo y la demencia y una mayor incidencia de demencia entre los adultos que viven más cerca de las principales carreteras y con una mayor exposición a la contaminación relacionada con el tráfico.

Una demencia específica

Fuller-Thomson y ZhiDi Deng, coautora del estudio, están particularmente interesados en un posible vínculo entre la exposición al plomo y un subtipo de demencia recientemente identificado, la encefalopatía TDP-43 relacionada con la edad, predominante límbica, o LATE, cuyas características patológicas han sido identificadas en el 20 por ciento de los pacientes con demencia mayores de 80 años.

"Si se determina que la exposición al plomo es un importante contribuyente a la demencia, podemos esperar mejoras continuas en la incidencia de la demencia durante muchas décadas más, ya que cada generación posterior ha tenido menos años de exposición a esta neurotoxina", sostiene Deng.

Ciencia

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