LA BARRERA CEREBRAL, CLAVE

Logran revertir la demencia en ratones (y lo quieren hacer en humanos)

Usando medicamentos que reducen la inflamación en el cerebro se podría retrasar o incluso eliminar el deterioro cognitivo debido a la edad

Foto: El Alzheimer es la forma más común de demencia. (iStock)
El Alzheimer es la forma más común de demencia. (iStock)

Los fármacos que reducen la inflamación en el cerebro podrían retrasar o incluso revertir el deterioro cognitivo debido a la edad, según recoge una investigación de científicos estadounidenses e israelíes.

Los científicos de la Universidad de California, Berkeley (Estados Unidos), y de la Universidad Ben-Gurion (Israel), han publicado en la revista científica 'Science Translational Medicine' un experimento en el que ratones seniles recibieron medicamentos contra la inflamación cerebral y descubrieron que, al mismo tiempo que tenían menos signos de inflamación, estaban en mejores condiciones para aprender nuevas tareas, llegando a ser casi tan expertos como ratones con la mitad de su edad.

Daniela Kaufer, profesora de Biología Integrativa de la Universidad de California, Berkeley y autora principal del estudio, lo explica a Neuroscience News así: "Tendemos a pensar en el cerebro envejecido de la misma manera que pensamos en la neurodegeneración: la edad implica la pérdida de las funciones y las células muertas. Pero nuestros nuevos datos cuentan una historia diferente sobre por qué el cerebro envejecido no funciona bien: es por una 'niebla' de carga inflamatoria"

Cerebro con fugas

"Pero cuando eliminas esa niebla inflamatoria, en cuestión de días el cerebro envejecido actúa como un cerebro joven. Es un hallazgo muy, muy optimista, en términos de la capacidad de plasticidad que existe en el cerebro. Podemos revertir el envejecimiento cerebral", añade Kaufer

"Cuando eliminas esa niebla inflamatoria, en cuestión de días el cerebro envejecido actúa como un cerebro joven"

El experimento con éxito en ratones apoya una nueva visión radical de lo que causa la confusión y la demencia que a menudo acompañan al envejecimiento. Cada vez más investigaciones muestran que, con la edad, el sistema de filtración que evita que las moléculas u organismos infecciosos de la sangre se filtren al cerebro, la llamada barrera hematoencefálica, se vuelve más porosa, dejando entrar sustancias químicas que causan inflamación y una cascada de muerte celular. Según diversos estudios, casi el 60 por ciento de los adultos tienen fugas en la barrera hematoencefálicas a partir de los 70 años.

Los investigadores descubrieron que la niebla inflamatoria, provocada por una barrera hematoencefálica con fugas, alteraba los ritmos normales del cerebro del ratón, causando eventos similares a microconvulsiones, lapsos momentáneos en el ritmo normal dentro del hipocampo, que podría producir algunos de los síntomas observados en enfermedades cerebrales degenerativas, como el Alzheimer, y en pacientes con disfunción cognitiva y epilepsia.

Los electroencefalogramas (EG) revelaron una alteración similar de las ondas cerebrales, o eventos paroxísticos de onda lenta, en seres humanos con epilepsia y con disfunción cognitiva, incluyendo la enfermedad de Alzheimer y el deterioro cognitivo leve.

Así, crearon un fármaco capaz de atravesar la barrera hematoencefálica y bloquear el receptor de TGF-beta en las células cerebrales llamadas astrocitos, responsable, al unirse a la albúmina que se filtra al cerebro después de un trauma, de una cascada de respuestas inflamatorias que dañan otras células cerebrales y circuitos neuronales.

Experimento con ratones

Cuando administraron el medicamento, llamado IPW, a ratones en dosis que redujeron el nivel de actividad del receptor al nivel encontrado en ratones jóvenes, los cerebros de los ratones viejos actuaban como el de los ratones más jóvenes.

Han creado un fármaco capaz de atravesar la barrera hematoencefálica y reparar el daño en el cerebro

En el análisis del tejido cerebral de los seres humanos, Kaufer encontró evidencia de albúmina en cerebros envejecidos y aumento de la neuroinflamación y la producción de TGF-beta con la edad. Al mismo tiempo, detecta más fugas en la barrera hematoencefálica en aquellas personas con mayor disfunción cognitiva. En conjunto, la evidencia apunta a una disfunción en el sistema de filtración de sangre del cerebro como uno de los primeros desencadenantes del envejecimiento neurológico, indica Kaufer.

Kaufer y sus colegas han creado una empresa para desarrollar un medicamento que evite las fugas de la barrera hematoencefálica y esperan que el fármaco ayude a reducir la inflamación cerebral después de un accidente cerebrovascular, conmoción cerebral o lesión cerebral traumática, y ayude a los adultos mayores con demencia o Alzheimer.

Ciencia

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios