TAMBIÉN PARA ENFERMEDADES METABÓLICAS

Una nueva proteína puede ser clave para luchar contra la obesidad

Ratones obesos-diabéticos que fueron tratados con un medicamento para activar la función PGRMC2 mostraron una mejora sustancial de los síntomas asociados con la diabetes

Foto: Joven con obesidad. Foto: Pixabay.
Joven con obesidad. Foto: Pixabay.

Una proteína descubierta recientemente podría tener un papel clave en la lucha contra la obesidad y las enfermedades metabólicas, ya que es abundante en grasa y todo apunta a que, sin ella, el cuerpo lucha por controlar la glucosa y la insulina, según señalan investigadores del Scripps Research Institute (Estados Unidos).

La proteína de señalización PGRMC2, que no había sido demasiado estudiada en el pasado, despertó la curiosidad de Enrique Sáez, investigador del Scripps Research Institute y profesor asociado de Medicina Molecular. Esta proteína se encuentra en varias partes del cuerpo, como el útero o el hígado, y ahora se ha descubierto que es más abundante en tejido graso de lo que se pensaba, particularmente de grasa parda, que convierte los alimentos en calor para mantener la temperatura corporal.

Los investigadores descubrieron que esta proteína PGRMC2 se une y libera una molécula esencial llamada hemo, que contiene hierro y viaja dentro de las células para permitir procesos esenciales de la vida, como la respiración celular, la proliferación celular, la muerte celular y los ritmos circadianos.

Diabetes

Utilizando diversas técnicas bioquímicas y ensayos avanzados en células, Saez y su equipo encontraron que PGRMC2 es una especie de "carabina" de hemo, encapsulando la molécula y transportándola desde las mitocondrias de la célula, donde se crea el hemo, al núcleo, donde ayuda a llevar a cabo funciones importantes. Sin un acompañante protector, el hemo reaccionaría contra todo a su paso, pudiendo destruirlo.

"Vimos a los ratones mejorar, cada vez más tolerantes a la glucosa y menos resistentes a la insulina"

"La importancia de hemo para muchos procesos celulares se conoce desde hace mucho tiempo", sostiene Sáez a Science Daily. "Pero también sabíamos que el hemo es tóxico para los materiales celulares a su alrededor y necesitaría algún tipo de vía de cierre. Hasta ahora, había muchas hipótesis, pero las proteínas que transportan el hemo no habían sido identificadas".

Una vez demostrado esto, los investigadores, que publican su trabajo en la revista científica ‘Nature’ decidieron comprobar qué pasaba en el cuerpo si esta proteína no existiera para transportar hemo.

En pruebas en ratones, descubrieron que sin la proteína PGRMC2, los ratones que fueron alimentados con una dieta alta en grasas se volvieron intolerantes a la glucosa e insensibles a la insulina, síntomas distintivos de la diabetes y otras enfermedades metabólicas.

Por el contrario, los ratones obesos-diabéticos que fueron tratados con un medicamento para activar la función PGRMC2 mostraron una mejora sustancial de los síntomas asociados con la diabetes. "Vimos a los ratones mejorar, cada vez más tolerantes a la glucosa y menos resistentes a la insulina", señala Sáez. "Nuestros hallazgos sugieren que la modulación de la actividad de PGRMC2 en el tejido graso puede ser un enfoque farmacológico útil para revertir algunos de los graves efectos de la obesidad en la salud".

Generadora de calor

El equipo también ha evaluado cómo esta proteína cambia otras funciones de la grasa parda y blanca. Así, la grasa parda, que normalmente es la más alta en contenido de hemo, tiene como una de sus funciones clave "la de generar calor para mantener la temperatura corporal. Entre los ratones que no pudieron producir PGRMC2 en sus tejidos grasos, las temperaturas disminuyeron rápidamente cuando se colocaban en un ambiente frío", afirma Andrea Galmozzi, otro de los implicados en el estudio.

"Tenemos curiosidad por saber si esta proteína cumple el mismo papel en otros tejidos"

"A pesar de que su cerebro estaba enviando las señales correctas para elevar la temperatura corporal, los ratones eran incapaces de mantener la misma. Sin hemo, se obtiene disfunción mitocondrial y la célula no tiene medios para quemar energía para generar calor".

Sáez cree que es posible que activar la chaperona hemo en otros órganos, incluido el hígado, donde se produce una gran cantidad de hemo, podría ayudar a mitigar los efectos de otros trastornos metabólicos como la esteato hepatitis no alcohólica (NASH), que es una causa principal de trasplante de hígado en la actualidad."Tenemos curiosidad por saber si esta proteína cumple el mismo papel en otros tejidos donde vemos defectos en el hemeo que causan enfermedades", concluye.

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