HELIOSFERA, FRONTERA DEL SISTEMA SOLAR

La Voyager 2 llega al espacio interestelar (y tiene cosas que contarnos)

Un año después de atravesar la heliosfera, se publican los primeros datos de la nave espacial sobre los límites del Sistema Solar

Foto: La sonda Voyager 2 de la NASA se adentra en el espacio interestelar
La sonda Voyager 2 de la NASA se adentra en el espacio interestelar
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La nave espacial Voyager 2 atravesó la heliosfera, la burbuja protectora formada por el campo magnético del Sol y en la que están albergados los planetas del Sistema Solar, y tiene mucha información que compartir con nosotros.

Hace un año, la nave espacial Voyager 2 de la NASA se convirtió en el segundo objeto hecho por el hombre en cruzar al espacio interestelar y ahora se han publicado los resultados de los datos obtenidos por este explorador estelar.

Sí, ha salido de la heliosfera, pero no ha abandonado aún nuestro Sistema Solar, ya que se encuentra a la altura de la Nube de Ort, un grupo de objetos limítrofes que están influenciados por la gravedad del Sol. Llegar al centro de esta nube le supondrá 2.300 años y pasarla totalmente, 30.000.

Información importante

Aun estando dentro de nuestro sistema planetario, Voyager 2 ha transmitido interesante información que los científicos han recopilado y han publicado este lunes en la revista científica 'Nature Astronomy'.

La heliopausa es el límite donde el viento solar caliente se encuentra con el espacio interestelar frío

Aparte de confirmar que Voyager 2 ha cruzado al espacio interestelar, convirtiéndose en la segunda nave en hacerlo después de que su gemela Voyager 1 lo hiciera en 2012, se han desvelado datos sobre la heliopausa, la estructura más externa de la heliosfera que actúa de límite entre ésta y el espacio interestelar, y de la que, hasta la fecha, apenas se sabía nada.

"Cuando lanzamos la misión Voyager con las dos naves en 1977 (para explorar Júpiter y Saturno) no teníamos ni idea acerca de la burbuja que crea el Sol alrededor de él mismo con el viento solar supersónico, la heliosfera", ha afirmado Edward Stone, científico líder del programa Voyager desde 1972. "No sabíamos cómo de grande era, ni tampoco si las naves sobrevivirían tras llegar al final de la heliosfera y abandonarla para entrar en el espacio interestelar".

La heliopausa es el límite donde el viento solar caliente se encuentra con el espacio interestelar frío y la Voyager 2 la ha cruzado y ha mandado los datos, algo que no pudo hacer la Voyager 1 porque tenía su instrumentación de ondas de plasma dañada. Los científicos creen que existe un equilibrio entre estas dos regiones muy diferentes (frio-calor) y los astrónomos sospecha que es la densidad la que ayuda a igualar las diferencias de presión.

Mucho que aprender

Los astrónomos también han aprendido que la heliosfera tiene un límite suave pero definido entre los dos tipos de plasma. También descubrieron un fuerte campo magnético interestelar, más potente de lo que detectó la Voyager 1. El campo magnético interestelar se origina en estrellas que explotaron, expulsando no solo material sino también sus campos magnéticos.

Don Gurnett, investigador de la Universidad de Iowa y coautor de los artículos, ha señalado que "estamos intentando entender la naturaleza de ese límite (heliopausa) entre los dos vientos, donde colisionan y se mezclan. Queremos saber cómo se mezclan y cuánto vertido hay de dentro hacia afuera y al revés. También, queremos estudiar los rayos cósmicos, que están en el espacio interestelar y que solo un 30% llega a la Tierra".

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